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Nadie escarmienta por cabeza ajena, se expresa en el sabio
refrán. Y el contenido aleccionador de ese mensaje queda suficientemente
claro al relacionarlo con circunstancias determinadas.
Es el hecho de un ciudadano cubano
que piensa de esta manera: yo no tengo que enfermarme por
causa del sida, eso es para otra gente; además, si tuviera
esa fatalidad los servicios de salud resuelven el problema.
Desde luego que es una reflexión
desacertada; pero antes de evaluar el alcance de tales ideas
observemos algunas cifras que nos sitúan ante un problema
de magnitud creciente y de consecuencias nefastas. Según los
estimados divulgados por ONUSIDA (organización de Naciones
Unidas que ejecuta el programa contra esa enfermedad), hasta
el 31 de diciembre de 1999 se infectaron 33,6 millones de
personas en todo el planeta. Sólo en ese año, 5,6 millones
contrajeron el terrible mal y murieron por ese motivo 2,6
millones. El número de decesos acumulados desde que comenzó
la tragedia hasta 1999 es de 16,3 millones.
El área más afectada es la del
África Subsahariana, en la cual 23,3 millones de seres humanos
son portadores del virus y donde ya perecieron 13,7 millones,
al tomar como referencia el comienzo de la pandemia y el año
referido. En Cuba, considerando el período citado, la situación
es la siguiente: fueron detectados 2,686 seropositivos, de
los cuales enfermaron 1 003 personas, en tanto murieron 695.
De acuerdo con criterios especializados,
la baja percepción de riesgo es uno de los elementos que contribuyó
a extender la afección en nuestro país. La doctora Rosaida
Ochoa Soto, directora del Centro Nacional de Prevención ETS-sida,
en La Habana, comparece a Salud en Cuba para abordar diversas
facetas del tema.
En la actualidad, no hay una vacuna
disponible ni un tratamiento efectivo y económicamente accesible
contra el VIH-sida. ¿Cuáles son los enfoques indicados? Ahora
todos los especialistas coinciden en e la mejor terapia
contra el VIH-sida es la utilización de dos factores claves:
prevención y educación, aspectos que aparecen incluidos en
el programa cubano contra la enfermedad. Muchas personas argumentan
que en algunos países el tratamiento antirretroviral ha dado
algunos resultados y eso originó descuidos. La realidad es
que prolongan la vida de los enfermos pero no los cura. Hay
consenso de que una vacuna no estará lista hasta ocho o diez
años, por lo tanto se deben enfatizar los postulados anteriores.
Existe unidad de criterios también
en la educación de pares, porque es más efectiva, llega mejor
el mensaje, comparten los mismos intereses y la identificación
personal es más completa. Otro elemento a tener en cuenta
es la incorporación de las personas viviendo con VIH a las
actividades de prevención, lo cual no se aprecia en las naciones
industrializadas porque allí son marginados. En otros países
tienen poca participación en los programas. En el caso de
Cuba, ellos intervienen positivamente en las acciones concebidas.
Hablemos del uso del condón: ¿cuál
es su por ciento de efectividad, argumentos a favor y en contra,
y qué se hace para ampliar su empleo? Su efectividad está
enmarcada en un rango del 95 al 97%. Y algo muy significativo:
se ha comprobado, hasta el momento, que el virus del sida
no traspasa los condones, pues las personas que lo usan no
se han infectado. Y otra cosa: cuando se hace la historia
epidemiológica de alguien diagnosticado como positivo es porque
no lo empleaba. Por otro lado, tenemos la satisfacción de
que los jóvenes lo utilizan actualmente con mayor frecuencia,
lo cual señala un signo alentador en la información suministrada.
Los interesados pueden adquirirlo
en bares, discotecas, posadas y desde luego en las farmacias.
Asimismo conformamos una iniciativa: que las parejas lo incorporen
a sus hábitos pero con un toque romántico, no por desconfianza.
Las infecciones de trasmisión
sexual (ITS), son denominadas como el portal del VIH-sida.
¿Qué comentarios tiene al respecto? El nivel de ITS en Cuba
es similar a la media internacional y se cataloga como alto.
Un dato interesante es que una persona afectada tiene más
posibilidades (de seis a diez veces, según revelaciones de
ONUSIDA) de infectarse con el gran flagelo del siglo veinte.
Por eso nuestra proyección tiende a facilitar todos los datos
posibles, en aras de reducir los efectos de aquéllas.
Tengo entendido que su institución
realiza válidos empeños en el área preventiva. ¿ En qué consisten?
Una de las ideas ejecutadas se nombra el carrito por la vida,
en el cual laboran, voluntariamente, 30 compañeros. El objetivo
esencial es propiciar un buen intercambio con la población
de alto riesgo en los quince municipios de Ciudad de La Habana.
Se enfatiza en métodos preventivos, ucativos y también se
facilitan detalles vinculados con las ITS y el VIH-sida. Igualmente,
se trabaja de forma coordinada con los grupos municipales
para analizar lo que ocurre en cada territorio y adoptar las
soluciones correspondientes.
Con respecto a consejería tenemos
dos modalidades que ya alcanzan una buena reputación, me refiero
a cara a cara y líneayuda. Con la primera opción sabemos cuáles
son los intereses de los usuarios, qué información debemos
propiciar y qué preceptos orientar. Transcurrido un año y
cuatro meses de su apertura, líneayuda abrió otros dos departamentos,
uno en Villa Clara y otro en Santiago de Cuba. También, y
para satisfacer las necesidades de numerosos usuarios de todo
el país, creamos un servicio por correspondencia. De igual
modo nos apoyamos en los medios de difusión masiva, los cuales
incluyen en sus universos de trabajo mensajes, menciones y
otras producciones afines con la temática.
¿Qué grupos son los más afectados
en la epidemia cubana?
De acuerdo con la caracterización
realizada el grupo homobisexual es el más afectado, sin embargo,
se percibe un ascenso en los heterosexuales y entre las mujeres,
sectores que priorizaremos este año. Conocemos que se incrementó
el número de mujeres seropositivas, sobre todo por casos de
infidelidad, por lo cual las esposas manifiestan a sus maridos
la necesidad de protegerse en una eventual relación extramarital.
Acorde con esa experiencia deseo expresar lo siguiente: es
el trabajo practicado con los promotores de salud. Ellos han
ejecutado una labor encomiable con esos conglomerados; pudiera
enumerar varios ejemplos, pero basta con decir que nos sentimos
satisfechos y esperanzados en prolongar tales resultados en
el futuro. Es una iniciativa nueva, lleva un año y medio de
puesta en práctica, y naturalmente habrá que mejorar cosas.
En octubre inmediato se hará el primer encuentro nacional
de promotores, para analizar logros, deficiencias y definir
los siguientes objetivos.
El 95% de los contagios de VIH-sida
en Cuba son por la vía sexual. ¿Cómo
se trabaja: se cambian conductas o se forman nuevas? Cambiar
conductas en algo que tiene disímiles puntos de vista como
la sexualidad humana es bien difícil. Es un proceso que lleva
tiempo, en el cual se obtienen resultados, pero de forma paulatina.
Por eso nos interesa el propósito de formar conductas, sobre
todo en los jóvenes, quienes deben aprender de las ITS, del
VIH-sida, y esencialmente cómo evitarlas. Lo más importante
es la información difundida. También, la percepción del riesgo,
la cual es baja en la población cubana. La gente piensa que
las personas viviendo con VIH están en los sanatorios, que
el portador del virus no trasmite la enfermedad, más la equivocada
apreciación de un remedio a corto plazo. Lo más inteligente
es adoptar una aitud responsable; la seguridad más efectiva
es la implantada por uno mismo.
¿Cómo es la participación de los
organismos del estado cubano en el programa contra el VIH-sida?
Muchas personas que nos visitan resaltan la organización del
programa cubano de prevención y control del VIH-sida. A nivel
nacional, existe un grupo operativo dirigido por el gobierno
y coordinado por su Ministro de Salud Pública. Allí participan
funcionarios de todos los organismos y se generan y valoran
las decisiones a emprender. Además se concibió la comisión
técnica sobre el sida, donde intervienen e interactúan todas
las direcciones del MINSAP y en la cual quedan examinadas
las medidas a tomar en tal sentido. A través del referido
grupo se planifican las acciones intersectoriales, como es
el caso de los CDR, que discuten actualmente un documento
con perfiles educativos. Con la ANAP está previsto realizar
un festival campesino, el cual tendrá similares metas.
En las casas de orientación familiar
de la FMC las mujeres seropositivas tendrán un espacio para
explicar sus impresiones y reflexionar en torno a ellas y
hay encomiendas parecidas con la UJC, FEEM y FEU.
Recientemente, en La Habana, se
efectuó la cuarta conferencia internacional acerca del VIH-sida
en Cuba, Centroamérica y el Caribe. En la óptica preventiva
¿qué resultados muestra el Caribe? La situación en el Caribe
es preocupante; los delegados expresaron el poco apoyo de
que disponen las instituciones para trabajar. Se desconoce
la concepción de equipo entre las personas viviendo con VIH
y refirieron igualmente poca sistematicidad en los proyectos
de prevención. Se destaca, por ejemplo, Jamaica, que a pesar
de sus limitaciones, muestra avances. También República Dominicana,
que expuso un trabajo positivo, acorde con sus realidades,
y en el cual se indica lo acontecido con las personas viviendo
con VIH y con los grupos de homosexuales y prostitutas. Al
propio tiempo, alcanzaron considerables desempeños en organización
y capacitación.
Con respectÅo a Cuba, evidentemente,
hay una labor tendiente a controlar un enemigo, llamémosle
así, de progresión catastrófica. Sin embargo, los indicadores
se incrementaron en 1999.¿Cuál
es su visión? A mi juicio se ha hecho un trabajo importante
en varias direcciones: con las transfusiones de sangre, las
embarazadas y los individuos que son portadores del virus.
No obstante, y hay que insistir en ello, el nivel de precaución
es bajo y por tanto las probabilidades de propagación de la
enfermedad aumentan. Estamos tratando de que su avance sea
lento, en otras naciones es muy rápido, pero una cosa queda
clara: esto no es acostarse hoy y que mañana no haya sida.
Tenemos que seguir "despertando conciencias", suministrando
información y educando a las masas para modificar ese estado
de cosas. También s propusimos objetivos específicos este
año con los grupos vulnerables para revertir, en lo posible,
el orden actual. Epidemiológicamente conocemos hacia dónde
marchar: hay veintiséis municipios de todo el país, incluidos
los quince de Ciudad de La Habana, que exhiben las tasas más
altas de VIH-sida; allí debemos particularizar más, aunque
necesitamos la colaboración de todos los organismos e instituciones
en busca de un esfuerzo conjunto. Por nuestra parte, enfatizar
en los procedimientos de las áreas epidemiológica y preventiva
entre otras medidas, vías tangibles para atajar un gran dilema
mientras aparece una solución curativa. .
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