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  Salud en Cuba
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Un enemigo que vive y destruye

Jorge Marqués

 

Conozca sobre la atención al paciente grave en Cuba. Este fue el tema central de la jornada por el 104 aniversario del hospital docente General Calixto García, realizada recientemente. Encuentre más información sobre este tema, próximamente, en esta sección...

 
 

 


Foto Nadie escarmienta por cabeza ajena, se expresa en el sabio refrán. Y el contenido aleccionador de ese mensaje queda suficientemente claro al relacionarlo con circunstancias determinadas.

Es el hecho de un ciudadano cubano que piensa de esta manera: yo no tengo que enfermarme por causa del sida, eso es para otra gente; además, si tuviera esa fatalidad los servicios de salud resuelven el problema.

Desde luego que es una reflexión desacertada; pero antes de evaluar el alcance de tales ideas observemos algunas cifras que nos sitúan ante un problema de magnitud creciente y de consecuencias nefastas. Según los estimados divulgados por ONUSIDA (organización de Naciones Unidas que ejecuta el programa contra esa enfermedad), hasta el 31 de diciembre de 1999 se infectaron 33,6 millones de personas en todo el planeta. Sólo en ese año, 5,6 millones contrajeron el terrible mal y murieron por ese motivo 2,6 millones. El número de decesos acumulados desde que comenzó la tragedia hasta 1999 es de 16,3 millones.

El área más afectada es la del África Subsahariana, en la cual 23,3 millones de seres humanos son portadores del virus y donde ya perecieron 13,7 millones, al tomar como referencia el comienzo de la pandemia y el año referido. En Cuba, considerando el período citado, la situación es la siguiente: fueron detectados 2,686 seropositivos, de los cuales enfermaron 1 003 personas, en tanto murieron 695.

De acuerdo con criterios especializados, la baja percepción de riesgo es uno de los elementos que contribuyó a extender la afección en nuestro país. La doctora Rosaida Ochoa Soto, directora del Centro Nacional de Prevención ETS-sida, en La Habana, comparece a Salud en Cuba para abordar diversas facetas del tema.

En la actualidad, no hay una vacuna disponible ni un tratamiento efectivo y económicamente accesible contra el VIH-sida. ¿Cuáles son los enfoques indicados? Ahora todos los especialistas coinciden en e la mejor terapia contra el VIH-sida es la utilización de dos factores claves: prevención y educación, aspectos que aparecen incluidos en el programa cubano contra la enfermedad. Muchas personas argumentan que en algunos países el tratamiento antirretroviral ha dado algunos resultados y eso originó descuidos. La realidad es que prolongan la vida de los enfermos pero no los cura. Hay consenso de que una vacuna no estará lista hasta ocho o diez años, por lo tanto se deben enfatizar los postulados anteriores.

Existe unidad de criterios también en la educación de pares, porque es más efectiva, llega mejor el mensaje, comparten los mismos intereses y la identificación personal es más completa. Otro elemento a tener en cuenta es la incorporación de las personas viviendo con VIH a las actividades de prevención, lo cual no se aprecia en las naciones industrializadas porque allí son marginados. En otros países tienen poca participación en los programas. En el caso de Cuba, ellos intervienen positivamente en las acciones concebidas.

Hablemos del uso del condón: ¿cuál es su por ciento de efectividad, argumentos a favor y en contra, y qué se hace para ampliar su empleo? Su efectividad está enmarcada en un rango del 95 al 97%. Y algo muy significativo: se ha comprobado, hasta el momento, que el virus del sida no traspasa los condones, pues las personas que lo usan no se han infectado. Y otra cosa: cuando se hace la historia epidemiológica de alguien diagnosticado como positivo es porque no lo empleaba. Por otro lado, tenemos la satisfacción de que los jóvenes lo utilizan actualmente con mayor frecuencia, lo cual señala un signo alentador en la información suministrada.

Los interesados pueden adquirirlo en bares, discotecas, posadas y desde luego en las farmacias. Asimismo conformamos una iniciativa: que las parejas lo incorporen a sus hábitos pero con un toque romántico, no por desconfianza.

Las infecciones de trasmisión sexual (ITS), son denominadas como el portal del VIH-sida. ¿Qué comentarios tiene al respecto? El nivel de ITS en Cuba es similar a la media internacional y se cataloga como alto. Un dato interesante es que una persona afectada tiene más posibilidades (de seis a diez veces, según revelaciones de ONUSIDA) de infectarse con el gran flagelo del siglo veinte. Por eso nuestra proyección tiende a facilitar todos los datos posibles, en aras de reducir los efectos de aquéllas.

Tengo entendido que su institución realiza válidos empeños en el área preventiva. ¿ En qué consisten? Una de las ideas ejecutadas se nombra el carrito por la vida, en el cual laboran, voluntariamente, 30 compañeros. El objetivo esencial es propiciar un buen intercambio con la población de alto riesgo en los quince municipios de Ciudad de La Habana. Se enfatiza en métodos preventivos, ucativos y también se facilitan detalles vinculados con las ITS y el VIH-sida. Igualmente, se trabaja de forma coordinada con los grupos municipales para analizar lo que ocurre en cada territorio y adoptar las soluciones correspondientes.

Con respecto a consejería tenemos dos modalidades que ya alcanzan una buena reputación, me refiero a cara a cara y líneayuda. Con la primera opción sabemos cuáles son los intereses de los usuarios, qué información debemos propiciar y qué preceptos orientar. Transcurrido un año y cuatro meses de su apertura, líneayuda abrió otros dos departamentos, uno en Villa Clara y otro en Santiago de Cuba. También, y para satisfacer las necesidades de numerosos usuarios de todo el país, creamos un servicio por correspondencia. De igual modo nos apoyamos en los medios de difusión masiva, los cuales incluyen en sus universos de trabajo mensajes, menciones y otras producciones afines con la temática.

¿Qué grupos son los más afectados en la epidemia cubana?

De acuerdo con la caracterización realizada el grupo homobisexual es el más afectado, sin embargo, se percibe un ascenso en los heterosexuales y entre las mujeres, sectores que priorizaremos este año. Conocemos que se incrementó el número de mujeres seropositivas, sobre todo por casos de infidelidad, por lo cual las esposas manifiestan a sus maridos la necesidad de protegerse en una eventual relación extramarital. Acorde con esa experiencia deseo expresar lo siguiente: es el trabajo practicado con los promotores de salud. Ellos han ejecutado una labor encomiable con esos conglomerados; pudiera enumerar varios ejemplos, pero basta con decir que nos sentimos satisfechos y esperanzados en prolongar tales resultados en el futuro. Es una iniciativa nueva, lleva un año y medio de puesta en práctica, y naturalmente habrá que mejorar cosas. En octubre inmediato se hará el primer encuentro nacional de promotores, para analizar logros, deficiencias y definir los siguientes objetivos.

El 95% de los contagios de VIH-sida en Cuba son por la vía sexual. ¿Cómo se trabaja: se cambian conductas o se forman nuevas? Cambiar conductas en algo que tiene disímiles puntos de vista como la sexualidad humana es bien difícil. Es un proceso que lleva tiempo, en el cual se obtienen resultados, pero de forma paulatina. Por eso nos interesa el propósito de formar conductas, sobre todo en los jóvenes, quienes deben aprender de las ITS, del VIH-sida, y esencialmente cómo evitarlas. Lo más importante es la información difundida. También, la percepción del riesgo, la cual es baja en la población cubana. La gente piensa que las personas viviendo con VIH están en los sanatorios, que el portador del virus no trasmite la enfermedad, más la equivocada apreciación de un remedio a corto plazo. Lo más inteligente es adoptar una aitud responsable; la seguridad más efectiva es la implantada por uno mismo.

¿Cómo es la participación de los organismos del estado cubano en el programa contra el VIH-sida? Muchas personas que nos visitan resaltan la organización del programa cubano de prevención y control del VIH-sida. A nivel nacional, existe un grupo operativo dirigido por el gobierno y coordinado por su Ministro de Salud Pública. Allí participan funcionarios de todos los organismos y se generan y valoran las decisiones a emprender. Además se concibió la comisión técnica sobre el sida, donde intervienen e interactúan todas las direcciones del MINSAP y en la cual quedan examinadas las medidas a tomar en tal sentido. A través del referido grupo se planifican las acciones intersectoriales, como es el caso de los CDR, que discuten actualmente un documento con perfiles educativos. Con la ANAP está previsto realizar un festival campesino, el cual tendrá similares metas.

En las casas de orientación familiar de la FMC las mujeres seropositivas tendrán un espacio para explicar sus impresiones y reflexionar en torno a ellas y hay encomiendas parecidas con la UJC, FEEM y FEU.

Recientemente, en La Habana, se efectuó la cuarta conferencia internacional acerca del VIH-sida en Cuba, Centroamérica y el Caribe. En la óptica preventiva ¿qué resultados muestra el Caribe? La situación en el Caribe es preocupante; los delegados expresaron el poco apoyo de que disponen las instituciones para trabajar. Se desconoce la concepción de equipo entre las personas viviendo con VIH y refirieron igualmente poca sistematicidad en los proyectos de prevención. Se destaca, por ejemplo, Jamaica, que a pesar de sus limitaciones, muestra avances. También República Dominicana, que expuso un trabajo positivo, acorde con sus realidades, y en el cual se indica lo acontecido con las personas viviendo con VIH y con los grupos de homosexuales y prostitutas. Al propio tiempo, alcanzaron considerables desempeños en organización y capacitación.

Con respectÅo a Cuba, evidentemente, hay una labor tendiente a controlar un enemigo, llamémosle así, de progresión catastrófica. Sin embargo, los indicadores se incrementaron en 1999.¿Cuál es su visión? A mi juicio se ha hecho un trabajo importante en varias direcciones: con las transfusiones de sangre, las embarazadas y los individuos que son portadores del virus. No obstante, y hay que insistir en ello, el nivel de precaución es bajo y por tanto las probabilidades de propagación de la enfermedad aumentan. Estamos tratando de que su avance sea lento, en otras naciones es muy rápido, pero una cosa queda clara: esto no es acostarse hoy y que mañana no haya sida. Tenemos que seguir "despertando conciencias", suministrando información y educando a las masas para modificar ese estado de cosas. También s propusimos objetivos específicos este año con los grupos vulnerables para revertir, en lo posible, el orden actual. Epidemiológicamente conocemos hacia dónde marchar: hay veintiséis municipios de todo el país, incluidos los quince de Ciudad de La Habana, que exhiben las tasas más altas de VIH-sida; allí debemos particularizar más, aunque necesitamos la colaboración de todos los organismos e instituciones en busca de un esfuerzo conjunto. Por nuestra parte, enfatizar en los procedimientos de las áreas epidemiológica y preventiva entre otras medidas, vías tangibles para atajar un gran dilema mientras aparece una solución curativa. .

 


 

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