Sangre segura para todos Laboratorios Beterá El desarrollo alcanzado por las ciencias en general durante el segundo milenio y en particular por la biología, la genética y la biotecnología han propiciado el avance impetuoso de la inmunología, la cirugía y la trasplantología. Este desarrollo ha impuesto nuevos retos a la ciencia transfusional, principalmente en relación con la seguridad inmediata, mediata y tardía de los procesos de tratamiento de la sangre, sus componentes y derivados, y de las transfusiones. Algunos intentos para lograr la seguridad transfusional se han encaminado a obtener sustitutos de las diversas funciones que realiza la sangre, entre los cuales se pueden destacar, con resultados positivos, los expansores plasmáticos. La aplicación de productos recombinantes, monoclonales o transgénicos, como la eritropoyetina, factores de la coagulación y soluciones de hemoglobina que disminuyen la demanda de los productos obtenidos de la sangre homóloga, en muchos casos no han logrado satisfacer las expectativas teóricas esperadas y en otros, se han limitado a ensayos experimentales, lo cual hace pensar que se tendrá que utilizar la sangre homóloga, sus componentes y hemoderivados, durante mucho tiempo. Por otro lado en las últimas décadas, la aparición de enfermedades como el sida, la hepatitis C, la paraparesia espástica tropical y la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob o encefalitis espongiforme bovina, equivalente a la enfermedad de las vacas locas en humanos, estas últimas producidas por priones, y que pueden transmitirse en transfusiones de sangre después de un largo período de incubación, han alarmado a la comunidad científica. También existen las llamadas enfermedades remergentes, que han reaparecido con fuerza después que se consideraban controladas o desaparecidas del cuadro epidemiológico mundial o de algunas regiones. Esta situación ha hecho que sea necesario evitar, disminuir o controlar los efectos desagradables de este valioso recurso terapéutico y es por lo cual no es de extrañar que la OMS le haya dedicado este 7 de abril, Día Mundial de la Salud, al tema La seguridad de la sangre depende de mí. Sangre segura salva vidas, precisamente a las puertas del nuevo milenio. (1-3) Para lograr la seguridad de la sangre a utilizar en transfusiones es importante tener en cuenta los siguientes aspectos: Selección adecuada de los donantes Educación de la población en los aspectos éticos de la educación altruista. Altruismo y voluntariedad de la donación. Interrogatorio y examen médico. Posibilidad de autoexclusión espontánea para donar sangre segura y no riesgos. (4-7) Extracción de la sangre en condiciones adecuadas Locales con ambiente controlado y limpio. Recolección de la sangre en bolsas desechables y de calidad. Personal adecuadamente preparado para efectuar la sangría. Cumplimentar las buenas prácticas. (7-8) Política de utilización de componentes Preparación y utilización de los componentes que necesita el paciente. Utilización de sangre homóloga o sus componentes sólo cuando no hay otra alternativa terapéutica o no hay indicación o posibilidad de utilizar la sangre autóloga. (8-10) Determinación de marcadores para infecciones transmisibles por la sangre Sida ( VIH 1+2) Hepatitis C (HCV) Hepatitis B (AgsHB) Virus de la leucemia crónica y la paraparesia espástica tropical (HTLV 1+2) Sífilis (VDRL o PRP) En algunas regiones se hace obligada la investigación en sangre del paludismo (Treponema pallidum) y de la enfermedad de Chagas (tripanosomiasis). En las personas inmunodeprimidas, se hacen necesarias otras investigaciones especiales, como por ejemplo la de citomegalovirus (CMV). El efecto adverso más frecuente y temido, asociado con la transfusión, es la posibilidad de transmitir enfermedades infecciosas, a pesar de todas las medidas e investigaciones mencionadas anteriormente, pues existe un período de “ventana” en que el individuo infectado no tiene síntomas y las pruebas habituales son negativas. (11-13) Debido a lo anterior, algunos investigadores han propuesto diferentes métodos para el tratamiento de la sangre, componentes y hemoderivados con el fin de disminuir la carga viral. Entre estos se destacan: la pasteurización, utilización de solventes y detergentes, ozonización, ultra alta temperatura, el azul de metileno/luz y la filtración, entre otros. Algunos de estos procedimientos, solos o en combinaciones, han sido comercializados, pero el resultado costo-efectividad aún no está fundamentado. (14-17) A pesar de lo anterior, la OMS estima que actualmente en el mundo aproximadamente 13 millones de donaciones de sangre por año, no son investigadas para el VIH, HCV y AgsHB, sobre todo en los países menos desarrollados, donde existe el comercio con la sangre y un gran número de personas infectadas en la población. (1) Una de las acciones de mayor valor y menor costo para lograr la seguridad transfusional es el principio de la voluntariedad del donante y brindar la oportunidad de donar también seguridad y no riesgos para el receptor. En Cuba, donde se hacen algo más de 640 000 donaciones por año, se sigue este principio. Además, se investiga en la sangre donada: la sífilis (VDRL), el sida (VIH 1+2), la hepatitis C (HCV) y la B (AgsHB), ya que las acciones de salud han eliminado algunas enfermedades como el paludismo, y otras tipos de infecciones no han penetrado en el país debido al sistema de vigilancia epidemiológica existente. Motivo de júbilo, solidaridad y satisfacción para nosotros es que se celebre el Día Mundial de la Salud dedicado a este noble propósito, donde participa, de una manera o de otra, toda la población de nuestro país. Referencias Bibliográficas 1.WHO, International Federation of Red Cross, Red Crescent Societies. Safe blood starts with me; World Health Day 2 000: 3-19. 2. Sazama K. Interactions betwen science, government and media on selection and testing of donors. Vox Sang 1998;74 Suppl 2: 503-6. 3. Snyder SR, Walder JA, Chemically modified and recombinant hemoglobin blood. Biotecnology 1999; 19:101-16. 4. Cortés A, García Gutiérrez, M. Prevalencia de marcadores para infecciones transmisibles por transfusión en donantes voluntarios. Colombia Médica 1996; 27:3-10. 5. Lawson-Ayayi S, Salmi LR. Infection risk and efficacy of clinical selection techniques for volonteer blood donors. Transfus Clin Biol 1997 Dec; 4 (6): 513-21. 6.Van den Burg PJ, Vrielink H, Reeiuk HW. 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