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Introducción
El establecimiento del 3 de mayo
como el Día Mundial del Asma, expresa la importancia
de la comprensión de esta patología. La Organización Mundial
de la Salud (OMS), preocupada por el incremento de su prevalencia
a escala mundial, dedica actualmente recursos para su atención;
incluso, a partir de este año, mediante el proyecto de colaboración,
denominado Iniciativa Global para el Asma (GINA), ha considerado
oportuno definir un día dedicado a esta enfermedad, tras su
celebración por primera vez, en diciembre de 1998 (1).
En esta ocasión, bajo el lema Dejar
que cada persona respire, intenta establecer el derecho
de las personas que padecen asma en todo el mundo a un diagnóstico
a tiempo, un tratamiento adecuado y una educación que ayude
en el autocontrol de esta enfermedad.
El asma bronquial es un padecimiento
crónico no transmisible que se presenta, tanto en los niños
como en los adultos con plena capacidad educacional y laboral,
la cual puede comprometer la vida del paciente si no se previene
y atiende debidamente, razón, por demás suficiente, para que
Cuba le conceda una gran importancia.
Se define como una enfermedad crónica,
inflamatoria de origen multifactorial, que se caracteriza
por la hiperreactividad bronquial. Dicha inflamación causa
episodios recurrentes de sibilancia, disnea, opresión torácica
y tos, especialmente durante la noche. Estos síntomas se asocian
habitualmente a un grado variable de obstrucción de las vías
aéreas, que con frecuencia es reversible, bien sea de forma
espontánea o mediante tratamiento (2).
Sus vías de presentación más comunes
son:
Inmuno-alérgica. La IgE alergeno
específica libera en el mastocito bronquial las aminas vaso-activas
e interleucinas, donde los eosinófilos y neutrófilos tienen
un importante papel en la inflamación y el broncoespasmo.
Vía
no específica. Capaz de liberar los mediadores sin que medie
el alergeno por una vía refleja neurogénica en las terminaciones
nerviosas de la pared bronquial, con la estimulación de los
neurotransmisores, que provocan la bronco-constricción e inflamación.
La importancia clínica del estudio
de estos mecanismos radica en que todavía los especialistas
e investigadores no han podido determinar cuál de ellos es
el que actúa en el momento de la crisis.
Estadísticas
El asma bronquial es la más común
de las afecciones crónicas entre adultos y niños en el mundo
desarrollado. La padecen más del 5% de sus poblaciones. En
el mundo, existen más de 200 millones de casos, se producen
entre 50 000 y 100 000 muertes por año y se gastan entre 20
y 30 billones de USD en los servicios de salud para esta enfermedad.
En Cuba, el asma bronquial es considerada
un problema de salud en el que influyen decisivamente las
condiciones climáticas. Los factores que influyen en la severidad
de las crisis son: alergenos inhalados, infecciones respiratorias
virales, e irritantes primarios e inespecíficos.
Entre las enfermedades no transmisibles
es la principal causa de ingresos hospitalarios en el país.
El costo económico y social que genera este padecimiento es
considerable debido a la carga discapacitante asociada a los
frecuentes episodios de descompensación .
Estudios realizados por los doctores
Rodríguez de la Vega, Rodríguez Gavaldá y otros, han calculado
una prevalencia del asma bronquial en la población cubana
de 8,2% –8,5% en área urbana y 7,5% en área rural–, aunque
se observan valores superiores a la media nacional en zonas
marítimas, e inferiores en zonas montañosas (3).
En 1999 la tasa de prevalencia
de pacientes asmáticos por grupos de edades fue la siguiente:
| < 1 año |
21,7 |
| 1 - 4 años |
80,9 |
| 5 - 9 años |
99,9 |
| 10-14 años |
121,0 |
| 25-59 años |
55,0 |
| 60-64 años |
112,4 |
| 65 años y más |
47,5 |
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La tasa de mortalidad por asma
bronquial en el año 1945 fue de 1 x 100 000 habitantes. A
partir de esta fecha se observa una tendencia al aumento.
En 1970 se alcanzó una tasa de 4 x 100 000 habitantes. Esta
se redujo después de la aplicación del Programa Nacional de
Atención al Paciente Asmático en 1973. En la década del 80
asciende nuevamente. En esta ocasión afectó sobre todo a los
grupos laboralmente activos, cuyas edades oscilan entre los
15 y 64 años de edad, hasta alcanzar una tasa de 6 x 100 000
habitantes en 1993. En 1999 ésta se reduce a 2,2 x 100 000
habitantes.(4).
Se considera que el asma puede
convertirse en la epidemia mundial del siglo XXI
entre los niños y adolescentes. Existen datos que lo atestiguan,
como son (5):
- La prevalencia del asma convierte
a esta enfermedad en la patología crónica más frecuente de
la infancia y la adolescencia. Con grandes variaciones entre
los países, la media se estima en el 10% (es decir, diez de
cada 100 niños presentan asma).
- Esta tendencia parece ir
en aumento, aunque existen discusiones sobre si se trata de
un aumento real de la prevalencia o es que se diagnostican
más y mejor a los niños con asma.
- El asma es la primera causa
de ingreso hospitalario en niños, así como de ausentismo escolar
por enfermedad crónica.
Control y prevención
del asma bronquial
Para el control y la prevención
del asma bronquial en Cuba, se dispone de los siguientes recursos:
1. Sistema de atención primaria,
con un 100% de cobertura nacional, tanto en zonas rurales
como urbanas.
2. Sistema de atención secundaria,
con servicios especializados de alergia, neumología, pediatría
y medicina interna.
3. Programa Nacional de Atención
al Paciente Asmático.
4. Viceministerio para la
Asistencia Médica del Ministerio de Salud Pública.
5. Sección de Estudios Ambientales
del Paciente Asmático del Instituto de Higiene, Epidemiología
y Microbiología.
Para alcanzar una disminución de
la morbilidad, invalidez y mortalidad por asma bronquial,
el Programa Nacional de Prevención y Tratamiento del Asma
Bronquial tiene entre sus objetivos fundamentales:
1. Prevenir el desarrollo del asma
en la primera infancia, a partir de:
a) Medidas de control para
el enfermo en riesgo clínico.
b) Alimentación materna
al recién nacido en los primeros seis meses de vida.
c) Evitar incorporar elementos
alérgicos en el primer año de vida.
d) Control ambiental del
recién nacido (humo de tabaco, irritantes primarios, etc.).
e) Evitar infecciones respiratorias
virales (vacunación anti-Haemophilus influenzae).
2. Realizar tratamientos medicamentosos
preventivos, mediante:
a) Dispensarización del paciente
asmático en la atención primaria.
b) Estudio y tratamiento
en consultas especializadas.
c) Análisis y prevención
de las causas de las crisis de asma.
d) Disponibilidad de medicamentos
preventivos de las crisis (inmunoterapia, esteroides inhalados,
cromoglicato disódico, ketotifeno, etc.).
Tratamiento
del asma
Los objetivos del tratamiento son
los siguientes (4):
- Prevenir los síntomas.
- Mantener la función respiratoria
lo más cercana posible a los niveles normales.
- Mantener una actividad
normal.
- Prevenir las exacerbaciones
y minimizar el número de veces de asistencia al cuerpo de
guardia, así como la frecuencia de los ingresos.
- Uso óptimo de los fármacos
con un mínimo de efectos indeseables.
Tipos de tratamientos
Tratamiento no farmacológico (preventivo):
a) Educación a pacientes,
familiares y maestros en relación con esta enfermedad y su
control.
b) Control ambiental.
c) Manejo de los aspectos
psicosociales.
d) Entrenamiento físico.
Tratamiento
farmacológico:
El tratamiento farmacológico se
aplica de forma escalonada de acuerdo con el grado de severidad
de la enfermedad. Se basa en combinar el uso de fármacos para
aliviar los síntomas (broncodilatadores) y para prevenir las
exacerbaciones (antiinflamatorios).
Proyecciones
futuras para la atención al paciente asmático
Las proyecciones futuras para la
atención al paciente asmático en el período 2000-2005 son
las siguientes:
1. Coordinar y organizar los sistemas
de atención al paciente asmático.
2. Establecer un programa
de educación a los pacientes y familiares en la prevención
de las crisis.
3. Ejercer un control especializado
de los pacientes asmáticos de alto riesgo de crisis.
4. Establecer una inmunoterapia
específica con vacunas recombinantes desde la primera infancia.
5. La medicación antiasmática
de origen natural y tradicional.
6. El perfeccionamiento y
mantenimiento del Programa de Prevención y Tratamiento del
Paciente Asmático.
La prevención, esta es la
piedra angular del tratamiento del asma bronquial en el Sistema
Nacional de Salud. En el futuro inmediato, se pretende obtener
mejores resultados en el control y seguimiento del paciente
asmático en los distintos niveles de salud.
Referencias
bibliográficas
1. GINA. Día
Mundial del Asma. En: http://members.es.tripod.de/asma/diamund.htm.
2. Guidelines
for the Diagnosis and Management of Asthma. Public Health
Service National Heart, Lung and Blood Institute. NIH Publication.
No 97-4051. July 1997.
3. Rodríguez
de la Vega, et al. Investigación sobre prevalencia y herencia
del asma bronquial en San Antonio de los Baños.
Rev. Cubana de Medicina
1975; 14:3-13.
4. Colectivo
de autores. Programa Nacional de Asma Bronquial. Ciudad de
La Habana: MINSAP, 2000.
5. GINA. El asma,
la epidemia del siglo 21. En: http://members.es.tripod.de/asma/epidemia.htm.
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