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La incorporación de la mujer a
los diferentes sectores económicos y sociales se estableció
como política desde hace cuarenta años, y este es uno de los
principales derechos de la mujer en la sociedad cubana.
En el programa nacional para dar
seguimiento a los acuerdos de la IV Conferencia de la ONU
sobre la Mujer (1994), se planteó elevar la calidad de la
asistencia y orientar los programas de salud a la mujer, con
el fin de crear una mayor conciencia sobre la responsabilidad
individual y familiar de la mujer ante su salud y la sociedad.
Entre sus derechos reproductivos y sexuales se enfatizó el
fortalecimiento de la perspectiva de género en los programas
de salud en general y en especial los relacionados con la
prevención y la atención a las enfermedades de transmisión
sexual en la planificación familiar, en particular el sida,
entre otros.
La gratuidad y universalidad de
los servicios de salud, el incremento de su cobertura y calidad,
así como la creación de los hospitales rurales y hogares maternos,
han contribuido al cumplimiento de los objetivos propuestos
en el programa. Paralelamente, la legislación existente en
el país permite a la mujer la licencia retribuida con el 100%
de su salario, desde seis semanas antes del parto y hasta
12 semanas después. Vencido este plazo, se incluye el derecho
a una retribución económica de un 60% del salario hasta los
seis meses de vida del niño. Dicha legislación es un factor
fundamental en la materialización de la atención a la salud
reproductiva de la mujer.
En 1999, el 99,9% de los nacimientos
se produjeron en instituciones de salud; desde 1986 estos
se mantienen por encima del 99%. El promedio de consultas
prenatales es superior a diez por parto y el 95% de las consultas
se produce antes de las 14 semanas de gestación.
Mortalidad materna
La reducción de la mortalidad materna
es uno de los objetivos priorizados del Ministerio de Salud
Pública. En 1999, la tasa de mortalidad materna directa fue
de 2,9 por 10 000 nacidos vivos, la cual representa un ligero
incremento en relación con el año anterior.
Mortalidad materna
directa por provincias
Cuba. Años 1990, 1995
- 1999
|
Provincias
|
Años
|
|
|
1990
|
1995
|
1996
|
1997
|
1998
|
1999
|
|
Pinar del Río
|
3.1
|
2.9
|
1.1
|
2.8
|
0.9
|
1.8
|
|
La Habana
|
3.7
|
7.4
|
1.1
|
2.1
|
3.1
|
9.5
|
|
Ciudad Habana
|
5.3
|
3.7
|
2.3
|
2.6
|
2.9
|
2.5
|
|
Matanzas
|
2.0
|
2.3
|
2.4
|
6.4
|
2.1
|
2.3
|
|
Villa Clara
|
0.8
|
3.0
|
3.0
|
1.7
|
0.9
|
0.9
|
|
Cienfuegos
|
1.6
|
2.0
|
-
|
-
|
3.8
|
1.9
|
|
Sancti Spíritus
|
-
|
5.2
|
1.9
|
-
|
1.8
|
5.5
|
|
Ciego de Avila
|
1.4
|
2.0
|
2.0
|
1.9
|
-
|
3.8
|
|
Camagüey
|
3.0
|
1.0
|
4.4
|
1.9
|
3.1
|
3.9
|
|
Las Tunas
|
1.0
|
2.8
|
1.5
|
4.0
|
11.3
|
5.7
|
|
Holguín
|
2.8
|
1.5
|
3.2
|
0.7
|
3.6
|
1.4
|
|
Granma
|
5.5
|
6.7
|
1.8
|
0.8
|
3.4
|
0.8
|
|
Santiago de Cuba
|
3.7
|
2.1
|
3.8
|
2.1
|
1.4
|
2.1
|
|
Guantánamo
|
2.8
|
2.4
|
2.5
|
2.4
|
1.3
|
3.6
|
|
Isla de la Juventud
|
-
|
-
|
8.6
|
-
|
-
|
-
|
|
CUBA
|
3.2
|
3.3
|
2.4
|
2.2
|
2.7
|
2.9
|
Tasa por 10 000 nacidos vivos.
Fuente: Dirección Nacional
de Estadística. Ministerio de Salud Pública. República de
Cuba
Se aprecia que en el comportamiento
por provincias en el año 2000, se alcanzó un indicador por
debajo de 2,0 en cinco provincias y en el municipio especial
Isla de la Juventud. En seis de ellas, las tasas estuvieron
por encima de la media nacional y crecieron con respecto al
año anterior (ver tabla).
En relación con las causas, se
logró reducir el aborto a 2,0 y la toxemia del embarazo a
1,3 por 100 000 nacidos vivos; sin embargo, se incrementaron
las complicaciones del puerperio a 7,3, la hemorragia del
embarazo y el parto a 3,3 y otras complicaciones del parto
y del puerperio a 15,2, según la misma tasa.
A partir del análisis realizado
sobre el comportamiento nacional, provincial y territorial,
se han identificado los principales problemas en los cuales
es necesario intensificar los esfuerzos actuales. Entre ellos
se encuentra la ampliación de la cobertura nacional, con énfasis
en las provincias con resultados desfavorables, lo cual permitirá
una mayor efectivad en las acciones para reducir este indicador
a todos los niveles.
Disminución de los embarazos
en edades tempranas y la relación aborto/parto
La reducción del número de embarazos
en edades tempranas y de la relación aborto/parto es una de
las metas del programa nacional. En 1999, el 12.5% del total
de partos ocurrieron en menores de 20 años y la relación aborto/parto
en este período fue de 0,5.
En los últimos años se ha logrado
una disminución de los embarazos en menores de 20 años y en
la relación aborto/parto, a pesar de las limitaciones de recursos
existente en anticonceptivos, especialmente para los jóvenes.
Sin embargo, es necesario
intensificar las actividades de educación sexual con énfasis
especial entre los jóvenes.
Deben de hacerse todos los esfuerzos
posibles con el objetivo de mejorar los resultados alcanzados
y elevar la calidad de la salud reproductiva.
Programas de detección precoz
de cáncer cérvico uterino y de mama
Como un elemento importante del
derecho de la mujer a la salud y de la responsabilidad de
su autocuidado se consideró el inicio, en 1968, del Programa
de detección precoz del cáncer cérvico uterino. En 1999, las
mujeres examinadas como parte de la aplicación de este programa,
mostraron una tasa de 257,0 por mil mujeres de 25 años y más,
cifra superior al año anterior y a la de 1990.
En este mismo año, el 79,1% de
los casos positivos se diagnosticaron en estadío uno, cifra
también superior a la de años anteriores.
Las acciones para la identificación
temprana del cáncer de mama se basan en tres vertientes: el
autoexamen, el examen físico por el médico y el pesquisaje
por mamografía.
No obstante las acciones realizadas,
y el incremento de los exámenes físicos hasta 1995, de acuerdo
a la incidencia por localización para el sexo femenino, el
cáncer de mama, con una tasa de 25,6 por 100 000 habitantes,
es la primera causa de muerte por esta enfermedad, y el de
cuello uterino, con 14,1, ocupa la cuarta posición, según
los datos del Registro Nacional de Cáncer.
Ambos programas son ejemplos del
trabajo comunitario e intersectorial, si se considera la amplia
participación de la población, aunque es necesario aún fortalecer
las acciones dirigidas a la educación sanitaria de las mujeres
para la prevención de los factores de riesgo, así como para
la realización oportuna de las pruebas citológicas y de los
exámenes de mama y las mamografías.
Programa de Prevención y Control
de ETS/VIH-SIDA
Según la clasificación propuesta
por UNAIDS, Cuba está ubicada en la etapa de bajo nivel por
presentar una tasa de prevalencia de VIH menor del 5%. Las
tasas de infección por transmisión vertical son muy bajas,
debido a las medidas tomadas desde el inicio del programa,
a saber: chequeo serológico sistemático de las gestantes,
educación sanitaria a las mujeres, interrupción voluntaria
del embarazo en las pacientes infectadas por el VIH, y el
uso quimioprofiláctico del AZT en las gestantes infectadas
por dicho virus.
El programa mantiene igualmente
un pesquisaje activo en distintos grupos poblacionales; así
se han logrado niveles adecuados de diagnóstico precoz en
el período asintomático de la enfermedad. Además de las acciones
de vigilancia, control epidemiológico y atención médica, las
actividades más importantes están dirigidas a la prevención,
a partir del incremento de la educación en la población de
ambos sexos, en especial, a los grupos de mayor riesgo, así
como a los adolescentes y jóvenes.
Promoción y educación para la
salud
La capacitación del personal de
la atención primaria de salud continúa y se ha extendido a
los niveles secundario y terciario. En el caso de los hospitales,
existe un Programa nacional de promoción y educación para
la salud que alcanza el nivel municipal y rural, en el cual
se presta especial atención a la proyección de estas instituciones
hacia la comunidad.
En el movimiento Municipios por
la salud, se trabaja en diferentes proyectos y modalidades,
con una amplia participación social y comunitaria en aspectos
relacionados con la salud de la familia, la madre y el niño,
y otros. A este nivel se han fortalecido las actividades dirigidas
a la promoción de la lactancia materna y a la alimentación
del binomio madre-hijo, y hacia programas específicos como
la iniciativa Amigo del niño y de la madre y el Programa de
maternidad y paternidad conscientes.
Del mismo modo, se incorporaron
nuevos temas a la versión cubana del programa Para la vida,
realizado conjuntamente con el Ministerio de Educación, el
Instituto Cubano de Radio y Televisión y otros organismos,
bajo los auspicios de la UNICEF.
El Instituto Nacional de Nutrición
e Higiene de los Alimentos y el Centro Nacional de Promoción
y Educación para la Salud aprobaron el Programa nacional de
educación alimentaria y nutricional donde participan organismos
y organizaciones que de alguna forma están relacionados con
la alimentación y la nutrición de la población cubana; en
el mismo se presta especial atención a los grupos priorizados
como la mujer, la madre y el niño.
Las actividades educativas en La
salud de cara a la Federación de Mujeres Cubanas se desarrolla
en todo el país, con énfasis especial en aspectos tales como
la nutrición, el aborto, el climaterio, la menopausia y los
accidentes, entre otros.
La televisión nacional mantiene
espacios informativos como Hablemos de salud y Mientras llega
la noche, donde semanalmente se contemplan las necesidades
de la población en aspectos de educación para la salud.
La prensa escrita mantiene el suplemento
Salud del periódico Trabajadores y en Granma, el espacio La
entrevista médica. Los medios de prensa locales dedican también
espacios a los mensajes de salud.
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