INTERVENCION DEL DR. CARLOS DOTRES MARTINEZ, MINISTRO
DE SALUD PUBLICA DE LA REPUBLICA DE CUBA ANTE LOS FUNCIONARIOS
DE LA SEDE DE LA ORGANIZACION PANAMERICANA DE LA SALUD
WASHINGTON, DC, ABRIL DE 1996
La salud pública cubana
entró en el último decenio de este siglo con indiscutibles logros
en el estado de salud de la población, acumulando un importante
potencial de recursos y experiencias pero bajo una difícil situación
económica derivada de:
- El derrumbe del campo socialista
de Europa oriental y la desintegración de la ex-URSS,
con los cuales teníamos más del 80% del comercio en condiciones
de intercambio justas y razonables.
- El bloqueo económico y científico-técnico
impuesto por mas de 30 años a nuestro país, hoy recrudecido
por la unipolaridad del mundo mediante la Ley Torricelli y la
Ley Helms-Burton.
Estos elementos han condicionado el
reordenamiento y el reajuste de la economía cubana, tanto
en el contexto nacional como el internacional y a su vez, han
impactado sectores sensibles de la sociedad como son: la
vivienda, el agua y el saneamiento; la alimentación, la educación
y la salud.
Baste señalar que la economía cubana
en los últimos cinco años logró superar el más dramático desafío
de su historia. Se trata sin dudas de una proeza colosal, que
luego de una caída de casi el 35% del producto interno bruto entre
1989 y 1993, ya en 1994 se frena el descenso con un discreto crecimiento
del 0,7% y que el año que concluyó se alcanzó un 2,5% de incremento.
Ello contrasta conque la América Latina soló logró un incremento
del 0,6%. Estas cifras han sido reconocidas por la CEPAL.
Haremos todo lo que esté a nuestro
alcance para que nuestro pueblo logre culminar exitosamente, en
el menor plazo posible, esta lucha, único camino para lograr el
desarrollo.
Sabemos que hoy en el mundo, todo analista
serio no se pregunta si Cuba logrará sobrevivir y recuperarse,
sino qué tiempo podrá tomar esa recuperación.
La Ley Helms-Burton es una letra impracticable
por ser tan irracional, imposible de cumplir en todos y cada uno
de sus aspectos. No subestimamos sus efectos económicos negativos.
Esta Ley nos crea una situación nueva, más difícil y más compleja
que en ningun momento anterior.
La Ley va a producir daños a la economía
porque aunque no puede hacer practicable su letra, es practicable
o puede tener influencia en determinados aspectos o momentos.
Es también negativa desde el punto de vista del temor que origina
porque frena inversiones y de hecho lo venía haciendo desde el
proceso mismo de su discusión.
En el terreno político el rechazo a
esta Ley ha sido universal y ninguna acción de los Estados Unidos
ha provocado mayor repudio después de la guerra de Viet-Nam.
Estamos seguros que iremos encontrando
más respuestas y más soluciones a los problemas que inevitablemente
origine la Ley Helms-Burton, ya que el país tiene la organización,
la inteligencia, la capacidad y la decisión necesaria para enfrentarla
y para encontrar solución a los problemas que se nos vayan presentando.
La salud pública en la situación actual
se ha visto afectada en su clima laboral como en la disponibilidad
de recursos materiales y financieros, generando: problemas
de organización y gerencia, problemas de abastecimiento e infraestructura,
problemas de salud emergentes y remergentes y problemas de los
recursos humanos que laboran en el sector.
Las circunstancias excepcionales en
que el sistema nacional de salud ha tenido que desarrollarse imponen
a nuestro trabajo la imprescindible audacia, inteligencia y la
convicción de que podemos ser capaces de prever, proyectar y desarrollar
aún más avanzados programas de acción por la salud de nuestro
pueblo.
Nuestro sistema de salud, uno de los
logros genuinos en el campo social de la Revolución, ha contado
siempre con la admiración, el respeto y el apoyo de muchas organizaciones
y pueblos hermanos, los que sin lugar a dudas coincidirán con
nosotros, en que es necesario preservarlos a toda costa, dado
su ejemplo y trascendencia. En él se ven materializados muchas
de las estrategias anheladas, como son: la garantía de la accesibilidad
efectiva en todos sus componentes, la cobertura total a la población,
la equidad, el relevante papel de la atención primaria de salud
que logra su mayor expresión en la especialidad de Medicina General
Integral, en el contexto del modelo del Médico y la Enfermera
de la Familia, centro del sistema, cuya cobertura supera ya el
96% de la población.
La aplicación efectiva de los programas
de salud, unido al resto de las transformaciones positivas ocurridas
en la sociedad cubana, lo que incluye la participación activa
de las masas organizadas, han sido los factores determinantes
de los cambios ocurridos en el estado de salud de la población
y en el cumplimiento exitoso de las metas SALUD PARA TODOS EN
EL AÑO 2000.
Los cubanos luchamos firmamente para
enfrentar estos tiempos difíciles no sólo por nuestra voluntad
de resistir y vencer, sino también porque hemos creado en estos
años los factores propiciatorios del desarrollo que permiten asumir
en medio de dificultades, pero con optimismo, los desafíos del
presente, que en el caso de la Salud Pública, ha desarrollado
una potente organización con un alto nivel científico-técnico
y profesional, cuyos resultados son conocidos.
Las grandes inequidades existentes
en nuestro continente son la unica y más importante justificación
de una reforma del sector salud, entendida ésta como la realización
de cambios profundos. En el caso cubano esto ocurrió el 1ro.
de enero de 1959, con el triunfo de la Revolución, la que
produjo un proceso de cambios que impactaron a toda
la sociedad en lo económico, lo político y lo social.
Las reformas se han planteado en el
marco del ajuste estructural de los países y de la modernización
del Estado y están fundamentalmente inspirados en los postulados
impulsados por las agencias financieras y de cooperación externa
y aceptada por los países del continente, con la privatización
en mente y con la disminución del papel del Estado. Cuba mantendrá
el principio del financiamiento totalmente público por el presupuesto
estatal y la gratuidad en la prestación de los servicios como
garantía de la cobertura y accesibilidad total.
Defendemos las concepción que los servicios
sociales son un derecho de los ciudadanos y que no se deben utilizar
para redistribuir el ingreso, pues ello es función del sistema
tributario.
Las reformas del sector salud es un
proceso de cambio estructural profundo en lo político, en lo técnico
y en lo administrativo, dirigida a lograr la cobertura de servicios
de salud a la población de un país, utilizando para ello todos
los recursos existentes y reuniendo los siguientes atributos:
equidad, solidaridad, universalidad, integralidad, participación,
descentralización y libre escogencia.
El triunfo de la Revolución cubana
marcó el inicio de la reforma en el sistema de salud, el cual
es un proceso de contínuo perfeccionamiento y que se puede ver
en diferentes ámbitos del sector salud. Ejemplos de reformas,
son los acaecidos en el proceso de desarrollo de la atención primaria
en Cuba, donde en 1963 se delimitó la primera área de salud y
se creó el primer policlínico integral. A mediados de la década
de los setenta, ocurre otro cambio con la creación del modelo
de medicina en la comunidad, que en 1984 se transforma en el Plan
del Médico y la Enfermera de la Familia, que constituye hoy la
base del sistema.
En consecuencia, se puede afirmar que
en Cuba la reforma sectorial mas que un hecho puntual o aislado
ha sido un proceso permanente de cambio y perfeccionamiento,
que no se sustenta en la búsqueda de cobertura y otros principios
de la reforma, pues estos se lograron en la década de los sesenta,
sino en el contínuo perfeccionamiento de las acciones del sector
para mejorar cada vez más el estado de salud de la población.
Nuestra reforma está sustentada en
un sistema nacional de salud único, equitativo, con acceso universal,
gratuito y con financiamiento estatal.
La reforma actual está basada en cuatro
pilares que son:
I Las reformas económicas que desarrolla
el país con el objetivo de reordenar su economía, hacerla
más eficiente y moderna, que tendrá su impacto en el sistema nacional
de salud.
II Hacer más eficiente el sistema
nacional de salud prestando especial cuidado y atención a
cinco estrategias básicas:
1) Perfeccionamiento del programa del
Médico y la Enfermera de la Familia.
2) Revitalización de la red hospitalaria.
3) Revitalización y desarrollo del
Programa Nacional de Medicamentos y el de Medicina Tradicional
y Natural.
4) Rescate de programas priorizados
de alta tecnología.
5) Otras áreas prioritarias son: la
Estomatología, la Asistencia Social, el transporte sanitario,
las ópticas y las farmacias.
III Lograr una mayor participación
de los sectores y organismos de masa en las acciones de salud.
- Financiamiento del sector por otros
organismos de la economía.
- Una mayor intersectorialidad en
las acciones de salud.
- Formación de los Consejos de Salud
a nivel nacional, provincial y municipal.
- Mayor participación comunitaria
en los problemas de salud.
IV Lograr una mayor eficiencia y
participación de la comunidad internacional como apoyo a este
proceso de reforma, por la via de:
- Apoyar la iniciativa para el sector
salud en Cuba.
- Continuar el trabajo que se viene
realizando desde hace varios años con donaciones de diferentes
organizaciones gubernamentales y no gubernamentales para la
salud.
- Ampliar las relaciones de cooperación
internacional con las uniones, organismos internacionales y
gobiernos.
- Utilizar con más racionalidad y
eficiencia los recursos de la cooperación internacional.
A pesar de la redución en un 35% del
PIB en 1994 con relación a 1989, se mantuvieron los gastos de
salud con relación al PIB en un 7%, cuestión que no sucedió así
en el resto de las Américas.
El programa de reajuste económico que
se ha elaborado es de forma gradual, no cruenta y con la participación
de la población, por lo que no hemos tenido masas de desempleados
y se han subsidiado los que han quedado sin empleo.
Las transformaciones económicas por
muy duras que resulten, pueden enfrentarse con éxito sólo si se
cuenta con el respaldo popular para ello. Hoy podemos mostrar
al mundo que es posible ajustar una economía con la participación
activa del Estado, sin someterse a los dictados del mercado y
sin traicionar a los intereses populares.
El proceso de reforma cubano actual
se desarrolla con tres acciones básicas: la consolidación de
los logros alcanzados en la salud pública, las reformas
requeridas para potencializar lo anterior y la modernización
necesaria del sistema nacional de salud. Por ello no cabe
dudas que estas acciones le imprimirán más Socialismo y más
Revolución a nuestra salud pública.
La salud pública en Cuba es un logro
de la Revolución y el socialismo; se ha planteado y todos hemos
reconocido, que salvar las conquistas de salud y de la calidad
de vida es salvar la Revolución, en medio de las condiciones económicas
que anteriormente mencionáramos. Por ello no podemos perder tiempo
ninguno para rescatar los aspectos relacionados con el sistema
de salud de Cuba, el que se nos ha deteriorado debido al impacto
material del Período Especial.
En tal sentido estamos cambiando los
estilos de trabajo en nuestro Ministerio, lo que consideramos
fundamental en esta etapa pues involucra la participación de todos
los equipos de dirección a los distintos niveles de atención y
de la salud pública hasta la base.
Por ello, hemos establecido actividades
y reuniones metodológicas con los directores de municipios de
todo el país, incluyendo los directores provinciales, rectores
y decanos de institutos y facultades de ciencias médicas. Así
también se realizan reuniones metodológicas con los directores
de hospitales del país. Resulta cosustancial a este proceso, la
presencia de la dirección del Ministerio a través de actividades
en los tres territorios en que se agrupa el país, realizando fiscalizaciones,
inspecciones, intercambios constructivos, garantiza el cumplimiento
de las estrategias del sistema de salud cubano para el enfrentamiento
de los principales problemas.
Hemos constituído los Consejos de Salud:
el Consejo Nacional de Salud, los Consejos Provinciales de Salud
y los Consejos Municipales de Salud, que bajo la coordinación
de la dirección de salud correspondiente y con la participación
de todas las organizaciones comunitarias, hacen el análisis de
la situación de salud en cada nivel para realizar las acciones
intersectoriales que demande la solución de los problemas que
afectan la salud de la población de cada territorio. Asimismo
desarrollamos la estrategia de las comunidades por la salud o
municipios por la salud, a través del Consejo Popular por la salud.
También hemos incluído dentro del estilo
de trabajo, la constitución de quince equipos ad-hoc de especialistas
que están trabajando en estos momentos sobre iniciativas, proyectos
y revisiones de los aspectos fundamentales del trabajo de nuestro
Ministerio; principalmente en la linea de atención primaria de
salud, enfermería, calidad de la atención, atención al hombre,
gerencia y sobre medicamentos, entre otros.
Los cuatro componentes fundamentales
de los nuevos estilos de trabajo del Ministerio son: las reuniones
metodológicas, las actividades territoriales, la mayor participación
de la comunidad y creación de grupos de especialistas con una
amplia representación de todos los niveles para el análisis de
las principales estrategias.
Debo manifestar que en estos nueve
meses de intenso trabajo, hemos obtenido resultados alentadores
y en la pasada reunión metodológica de finales de enero realizamos
el balance de nuestro trabajo durante 1995 e impartimos las indicaciones
generales para 1996, donde se aprobó y estableció en el sistema
nacional de salud, la carpeta metodológica , documento
contentivo de las principales disposiciones y orientaciones emitidas
por la dirección de nuestro Ministerio, pues habíamos identificado
la necesidad que los cuadros de dirección a los distintos niveles
del sistema, pudieran contar en su quehacer diario con un material
de trabajo imprescindible para las funciones que desempeñan.
La situación de salud la estamos abordando
a través de cuatro líneas fundamentales.
La salud materno-infantil: En
ella nuestros objetivos son mantener la tasa de mortalidad infantil
por debajo de 10 x 1,000 nacidos vivos (9,4 durante 1995); reducir
la mortalidad materna por debajo de 3 x 10,000 nacidos vivos (3,3
durante 1995); mantener en los límites actuales los indicadores
relativos al índice de bajo peso al nacer (7,9% en la actualidad)
y las tasas de mortalidad pre-escolar y escolar en 0,6 y 0,4 x
1,000 habitantes de la edad correspondiente.
En esta área hemos priorizado la lucha
contra: la sepsis, la toxemia, el bajo peso y los accidentes,
así como mantener los servicios con la calidad requerida en las
salas de terapia perinatal e intensiva.
Las enfermedades transmisibles:
En ellas hemos apreciado un incremento fundamentalmente en aquellas
que tienen relación con la trasmisión digestiva, a través de agua
y alimentos contaminados, como son las enfermedades diarréicas
agudas, la fiebre tifoidea y la hepatitis viral. Podemos en primer
lugar detener y posteriormente reducir los incrementos de algunas
de ellas, con el mejoramiento y control de las condiciones higiénico-sanitarias,
de la calidad del agua, del saneamiento ambiental y otras.
Las enfermedades de trasmisión sexual,
en especial la sífilis y la blenorragia, así como la leptospirosis,
pediculosis y escabiosis, también nuestran incremento en los últimos
tiempos. Se han considerado acciones médicas, sociales y comunitarias
abordadas con un enfoque multisectorial e interdisciplinario por
el Consejo Nacional de Salud a fin de reducir estas patologías.
En la carpeta metodológica se
establecieron los propósito y objetivos a lograr en estas entidades,
así como las acciones y metodologías para su instrumentación.
Hemos priorizado el control de la tuberculosis,
las enfermedades de transmisión alimentaria e hídrica, la leptospirosis,
la escabiosis y la pediculosis y las enfermedades de transmisión
sexual, así como el mantener los niveles inmunitarios que hemos
logrado en las enfermedades prevenibles por vacuna.
Las enfermedades crónicas no transmisibles:
Tales como las cerebrovasculares, infarto del miocardio, hipertensión
arterial, diabetes, el asma y el cáncer, entre otras, trabajamos
en el control de sus factores de riesgo, en su diagnóstico y tratamiento
oportuno, así como en la rehabilitación comunitaria. Este patrón
se corresponde con la estructura de la población cubana, cuyo
promedio de vida es de 75 años y con la mortalidad donde casi
el 70% de las muertes son producidas por siete enfemedades crónicas
y daños a la salud, donde tenemos el propósito de lograr importantes
reducciones para el próximo siglo.
Nos hemos propuesto mediante el enfoque
clínico, epidemiológico y social, abordar las enfermedades no
trasmisibles y sus factores de riesgo, donde juega un importante
papel los estilos de vida sanos. En este grupo de enfermedades
prestamos especial atención al asma, la diabetes, al enfoque epidemiológico
en el cáncer y enfermedades cardiovasculares.
La atención al adulto mayor:
El incremento de la esperanza de vida al nacer que hemos experimentado
y la disminución de la mortalidad, han determinado un aumento
en el porciento de personas de edad avanzada. Este grupo por su
vulnerabilidad lo hemos priorizado enfocando nuestras acciones
hacia el riesgo social, la nutrición del adulto mayor, las acciones
contra las enfermedades no transmisibles, sobre todo la osteoporosis,
la demencia senil, los accidentes vasculares encefálicos y los
accidentes y dentro de las enfermedades transmisibles, enfatizaremos
en la lucha contra la tuberculosis, las enfermedades diarréicas
y respiratorias agudas. Para este trabajo necesariamente estamos
demandando el cambio de los esquemas tradicionales, buscando que
la atención al adulto mayor sea en la propia comunidad.
Hemos identificado cinco líneas estratégicas:
1) Reorientar y fortalecer el sistema
de salud hacia la atención primaria en su pilar fundamental: el
Médico y la Enfermera de la Familia. Contamos con poco más de
27,000 Médicos de Familia, lo que representa que cerca del 96%
de la población cubana tiene atención por este programa.
Esta reorientación se realizará en
dos sentidos: primero en el orden técnico, imprimiéndole un enfoque
dialéctico a las modificaciones que puede requerir, teniendo en
cuenta lo que la práctica y la vida nos ha enseñado en estos once
años de desarrollo del programa. Segundo, realizando inversiones
que signifiquen más condiciones en los consultorios y policlínicos
para que se incrementen la atención de urgencia en estas instituciones,
lo que reducirá la presión a nivel de hospitales. Estas inversiones
resultan más económicas en atención primaria que en atención secundaria.
2) La recuperación de la vitalidad
de los hospitales, comenzando por los aspectos de organización,
gerencia, eficiencia, calidad de la atención médica y nivel de
satisfacción de la población.
Recuperando la vitalidad de los hospitales
estamos recuperando una serie de aspectos de organización y calidad
de la atención médica. Al mismo tiempo queremos hacer énfasis
en la recuperación de recursos materiales.
Hoy Cuba tiene 6 camas x 1000 habitantes
y en la medida que se vaya desarrollando la capacidad resolutiva
en el orden técnico del Médico y la Enfermera de la Familia, las
personas ingresarán menos en los hospitales, recibiendo cuidados
domiciliarios por parte de este equipo de salud. Ello nos permitirá
racionalizar el uso de las camas hospitalarias.
3) Garantizar programas para el desarrollo
de las especialidades y tecnologías de punta junto al avance científico-técnico.
Cuba ha desarrollado un grupo de programas de atención de primer
nivel para garantizar la salud de la población, como son: programas
de lucha contra el cáncer, de insuficiencia renal, de los cardiocentros,
el diagnóstico precoz de anomalías congénitas, programas neonatales.
Estos programas necesitan inversiones, así como organización,
mucha inteligencia y creatividad.
4) La consolidación del programa nacional
de medicamentos y el desarrollo de la medicina tradicional y natural,
constituyen hoy una tarea prioritaria dentro de las estrategias
del sistema de salud.
Cuba tiene la capacidad de producir
el 80% de los 900 medicamentos que constituyen nuestro formulario
nacional; en estos momentos sólo producimos 550 debido a la crisis
económica que enfrentamos. Estamos impulsando la producción y
la utilización de los medicamentos y otros procederes de medicina
tradicional y natural; así como otras técnicas como acupuntura,
digitopuntura, laserterapia, fangoterapia y balnoterapia, no porque
sean alternativas de bajo costo, sino por su componente científico
y el alto grado de aceptación popular de los mismos.
5) El desarrollo de la tecnología médica
cubana, identificando aquellas que con poca inversión pueden constituir
una ayuda para el desarrollo de la salud publica cubana.
Otros aspectos muy importantes del
trabajo de la salud, son: la atención estomatológica, que demanda
recursos monetarios considerables por su alta especialización
y costo de materiales de importación; los servicios de óptica,
donde también se hace necesario disponer de elevados recursos
económicos para la producción de armaduras y cristales; así como
el mantenimiento de los hogares de ancianos, impedidos físicos
y hospitales psiquiátricos y por último, el transporte sanitario
o ambulancias que requiere el sistema.
La salud pública cubana y las estrategias
que estamos implementando, constituyen una nueva etapa en nuestro
desarrollo.
Como se recordará, uno de los pilares
del proceso de reforma cubano es el lograr una mayor eficiencia
y participación de la comunidad internacional en este proceso.
La Organización Panamericana de la
Salud ha realizado esfuerzos sistemáticos en la búsqueda de una
herramienta que mejore la gestión de los proyectos. Para ello
está utilizando el enfoque lógico en el diseño, ejecución y evaluación
que en nuestro país ha tenido una adecuada aplicación.
La cooperación externa a través de
la OPS moviliza recursos por un monto que oscila entre los 800,000
a 900,000 USD y se agrupaba en 23 proyectos, cuyo impacto era
difícil de medir dentro del sistema nacional de salud. Por otra
parte en la experiencia de los años anteriores se observaron dos
limitantes fundamentales: que se trabajó por programas verticales
de cooperación y que se realizaban un número significativo de
variaciones en la ejecución de las tareas, lo que lógicamente
influía en que no se alcanzaran muchos de los resultados esperados,
previstos en el diseño.
Fue por ello, que al elaborar el Programa
de Presupuesto Anual (APB) para 1996 nos dimos a la tarea de desarrollar
un nuevo esquema de trabajo en el que se compatibiliza el noveno
programa de la OMS, las orientaciones estratégicas y programáticas
de la OPS y los objetivos, propósitos y directrices de la salud
pública cubana.
Nos propusimos entonces introducir
dos cambios fundamentales:
1) Trabajar por problemas objeto de
cooperación con OPS.
2) Garantizar una conducción técnica
en el diseño, ejecución y evaluación de los proyectos.
Dichos cambios buscarían alcanzar los
mayores niveles posibles de eficiencia y eficacia y darían respuesta
al marco estratégico trazado por el MINSAP en base a sus prioridades.
Estos niveles se lograrían a través de:
- Concentrar los esfuerzos y los recursos
en prioridades esenciales.
- Acercar la solución de los niveles
a los niveles donde se dan los problemas.
- Orientar y conducir con criterio
técnico la cooperación internacional para lograr mayor impacto
a través de la focalización.
- Abordar los problemas con carácter
integral y participativo.
- Incrementar la participación social
y el grado de satisfacción de la población y del personal de
la salud.
Como se comprenderá este ha sido un
arduo trabajo que ha involucrado a la dirección del MINSAP y a
la Representación de la OPS en La Habana, lográndose agrupar los
proyectos de cooperación en cinco proyectos básicos:
1) El fortalecimiento del Programa
del Médico y la Enfermera de la Familia y del Policlínico.
2) Fortalecimiento de los servicios
hospitalarios en el contexto de la red nacional, provincial y
municipal de atención a la salud.
3) Desarrollo de los sistemas municipales
por la salud.
4) Perfeccionamiento de los recursos
humanos de las direcciones nacional y provinciales de salud.
5) Desarrollo de las políticas y de
la cooperación nacionales e internacionales de salud.
Esto se logró en base a los principios
siguientes:
- Atender a las prioridades del MINSAP.
- Trabajar en la base.
- Impacto medible.
- Integrar el trabajo de las áreas
del nivel central, provincias y municipios.
- Tener una conducción técnica.
Nuestra propuesta tiene las siguientes
características:
- Está dirigido fundamentalmente al
desarrollo de los recursos humanos.
- Orientado al perfeccionamiento de
estilos de trabajo, normas y procedimientos organizativos.
- Mayor participación de las provincias,
municipios y unidades.
- Tiene un carácter integral y participativo.
No responde a la estructura del MINSAP sino al contenido de
trabajo del MINSAP.
- Puede evaluarse con precisión
- Hace un uso racional y planificado
de los recursos.
- Diseño flexible de las actividades
del APB que permitan la articulación entre las áreas técnicas
del MINSAP con los programas de la OPS, logrando una clara expresión
en los PTC.
Un elemento novedoso en este proceso
ha sido que la cooperación OPS-MINSAP impacte a cinco municipios
seleccionados del país (10 de Octubre en Ciudad de La Habana,
Santa Clara en Villa Clara, Santiago y II Frente en Santiago de
Cuba y Cienfuegos en la provincia del mismo nombre), así como
la creación de una Secretaría Técnica, integrada por los jefes
de cada uno de los proyectos, representantes de las áreas del
MINSAP y de la OPS bajo la conducción del Vice-Ministro Primero
del MINSAP, la que esta encargada de facilitar, integrar y evaluar
el programa de cooperación con la OPS.
También hemos comenzado un estudio
serio y profundo sobre los principales problemas del sector que
se caracteriza por:
- Abarcar el sistema nacional de salud
y otros sectores condicionantes de la salud.
- Contemplar la realidad nacional
en cuanto a variables políticas, económicas y sociales.
- Propiciar la participación y representación
de las diferentes áreas y niveles del sector acompañada por
organismos y organizaciones vinculadas al mismo.
- Identificar los problemas críticos
y sus alternativas de solución.
- Articular las diferentes áreas de
estudio y análisis para llegar a un cuerpo armónico de soluciones
con coherencia y racionalidad para su implantación.
Así el Análisis del Sector Salud
de Cuba que se está realizando por el Grupo Nacional
con el acompañamiento de la Organización Panamericana de la Salud
contribuirá a:
- Apoyar las estrategias del Ministerio
de Salud Pública en las acciones internas que serán necesarias
acometer para la solución de los problemas evidenciados mediante
la movilización de los recursos nacionales.
- La cooperación externa en
el sector tanto en el sentido de movilizar los recursos que
se necesitan así como ofertar las potencialidades existentes
en el sistema nacional de salud a otros países.
En noviembre del pasado año, realizamos
la reunión interagencial en el marco del V Seminario de Atención
Primaria de Salud, donde presentamos el Análisis del Sector
Salud en Cuba - Informe de Avance, lográndose la disposición
de las agencias de Naciones Unidas para acompañar este proceso.
Posteriormente hemos continuado los
trabajos para el perfeccionamiento del análisis sectorial, contando
con el inestimable apoyo técnico de la Organización Panamericana
de la Salud a través de su Representación y de directivos y funcionarios
de la sede. A finales de este mes, llevaremos a cabo el Seminario
de Consulta y Consenso con las Agencias y Países en Apoyo al Sector
Salud en Cuba, con los objetivos de:
- Discutir la matriz de problemas
estratégicos y acciones derivadas del análisis a fin de sentar
las bases para la elaboración del plan maestro de inversiones.
- Presentar y validar el Análisis
Sectorial y el Resumen Ejecutivo con las agencias de Naciones
Unidas y de cooperación, así como con los donantes potenciales.
- Promover la incorporación, a partir
del seminario, de agencias y países para acompañar la elaboración
de los perfiles de proyectos prioritarios que se presentarán
en la Reunión de Donantes.
El contexto internacional actual, los
cambios que se están operando en el interior del país y en el
sector de la salud pública, que les he expuesto en apretada síntesis,
constituye el mayor estímulo a nuestra inteligencia y a nuestro
trabajo.
Esperamos como siempre contar con el
acompañamiento de esta prestigiosa Organización.