INTERVENCION DEL DR. CARLOS
DOTRES MARTINEZ, MINISTRO DE SALUD PUBLICA EN LA CEREMONIA DE
CLAUSURA DEL II CONGRESO DE SECRETARIOS MUNICIPALES DE SALUD DE
LAS AMÉRICAS
Palacio
de las Convenciones 5:00 p.m
Ciudad de la Habana, 6 de Junio de 1997.
Distinguidos(a) (Miembros de la
mesa Presidencial)
Distinguidas Autoridades
Políticas y Científicas que nos visitan
Estimadas compañeras
y compañeros:
Es para mí un alto
honor, pronunciar las palabras finales del II Congreso de Secretarios
Municipales de Salud de las Américas, que hoy cierra sus puertas
después de 4 jornadas de intenso pero creador trabajo, donde ha
prevalecido un franco y desinteresado intercambio de experiencias
e ideas en torno a un tema de interés común, la salud y los municipios,
desafíos, contribuciones y realidades en los albores del siglo
XXI.
En este congreso han
participado 890 delegados representando a 22 países, cuya presencia
en Cuba agradecemos no solo por su inapreciable contribución científica,
que sin lugar a dudas prestigió este encuentro sino también, por
ser una evidente muestra de solidaridad, confianza y afecto para
con nuestro Pueblo. Hemos trabajado arduamente en estos días y
hemos participado y escuchado interesantes opiniones y definiciones
sobre conceptos de amplia vigencia sobre la importancia práctica
de la aplicación de la descentralización, la intersectorialidad,
la participación comunitaria, la municipalización, el amplio concepto
de salud, la gobernabilidad, el proceso participativo, la equidad
y las reformas entre otros muchos aspectos que se han discutido
y analizado profundamente en este evento.
Todos agradecemos también
a la OPS/OMS, a la ALAMES y CONACEN los esfuerzos par la realización
de este evento que clausuramos.
Como se ha planteado,
un tema de mucha actualidad hoy día es la Reforma en el campo
de la salud, pues las grandes inequidades existentes en nuestro
continente son la única y más importante justificación de ella.
En muchos países, las
Reformas se han desarrollado en el marco de los ajustes estructurales
y modernización del Estado. Pero ello ha llevado implícito un
proceso de privatización y una disminución del papel del Estado
que a nuestro juicio no ha resultado beneficioso, pues ha agravado
la deuda social.
En nuestro caso, los
cubanos, hemos decidido mantener el principio del financiamiento
total mediante el presupuesto estatal de los servicios de salud,
garantizando la accesibilidad universal y gratuita de la población,
aún en la difícil situación económica que enfrentamos. Este principio
lo consideramos una conquista de la Revolución que no estamos
dispuestos a negociar.
Vemos como en algunos
lugares se aplican recetas neoliberales al proceso de la salud,
hemos aquí escuchado hablar del hegemonismo neoliberal y en ocasiones
vemos preocupados como en algunos lugares al paciente se le llama
"cliente" y a los profesionales de la salud se
les llama "proveedores" quedando conceptualizada
así la enfermedad como "mercancía" con
las implicaciones sanitarias, filosóficas y éticas que ello tiene.
Por otra parte, en
ocasiones, el proceso de la Salud se ve interrumpidos por cambios
políticos o de gobierno en Municipios o Estados de algunos países
lo cual repercute negativamente en la continuidad del proceso
de nuestras comunidades: es esa, sin dudas, otra ventaja de este
encuentro, del I Congreso en Fortaleza y de su continuidad cada
dos años, para que de forma integrada podamos garantizar acciones
y voluntades en las políticas sanitarias que por definición para
su éxito tendrán que ser intersectoriales.
Cuba, hace muchos años
alcanzó las metas de Salud para todos en el año 2,000, priviligiando
la estrategia de la atención primaria, en el quinquenio del 95
al 2000, el país viene recuperándose progresivamente del impacto
económico, donde hemos podido ir organizando, rediseñando nuestra
proyección estratégica siempre basada en el principio de mantener
el sistema de salud cubano como un sistema del derecho absoluto,
no solamente escrito en la Constitución, sino, sin duda alguna,
como un hecho práctico y real en esta etapa de recuperación progresiva
económica y teniendo en cuenta que el sistema nacional de salud
es subvencionado por la macroeconomía del país que hace ingentes
esfuerzos por preservar los logros alcanzados en la salud de la
población.
En la conferencia inicial
que tuve la oportunidad de ofrecerles en la apertura del Congreso,
pude expresarles entre otras ideas como en Cuba, en la etapa actual
por duros que han sido las condiciones, mantenemos la conquista
de la salud, no se ha cerrado un hospital ni un centro de salud,
no hemos cerrado las universidades y se han continuado graduando
un promedio de 3,500 médicos por año así como miles de otros técnicos,
enfermeras y enfermeros y nuestras escuelas no han sido fábricas
de desempleados. Cada trabajador de la salud tiene garantizado
el trabajo en nuestras unidades.
Tenemos muy claras
nuestras estrategias y programas para garantizar la salud y la
calidad de vida del pueblo en las condiciones de un criminal bloqueo
recrudecido.
Continuamos buscando
la eficiencia del Sistema, priorizando y perfeccionando el Sistema
del Médico y Enfermera de la Familia, la vitalidad hospitalaria,
la implementación del Sistema Integrado de Urgencia, la tecnología
médica de punta, el desarrollo de las investigaciones científicas,
el programa de medicamentos al que hemos incluido la homeopatía
y la medicina natural y tradicional con un énfasis científico
en el esquema terapéutico, el perfeccionamiento de nuestros cuadros
en el Sistema, la implementación de Complejos de Servicios que
sean capaces de enfrentar una adecuado mantenimiento a nuestras
unidades, es decir, trabajamos duro en todos los aspectos de la
salud y en programas donde nos hemos propuesto, mejorar cada vez
los indicadores de salud del pueblo.
Distinguidas y distinguidos
colegas:
Cuba bloqueada ha construido
y ha compartido un Sistema de Salud por una férrea voluntad que
se ha constituido en una conquista irrenunciable que defendemos
como a nuestra dignidad e independencia porque a ellas está ligada.
No es ocioso mencionarles
que todo el desarrollo por mas de 30 años del Sistema de Salud
Cubano, nos permite ofrecer servicios altamente especializados
que van desde trasplantes de órganos y delicadas y complejas intervenciones
a niños y adultos a través de toda una gama de terapéuticas que
hoy ponemos a disposición del mundo entero.
Amigas y amigos:
Agradezco en nombre
de mi gobierno y mi pueblo la presencia de todos ustedes, las
palabras de estímulo y de ánimo que hemos tenido la oportunidad
de escuchar en estos días, agradezco la carta de La Habana, aprobada
en este Plenario. La presencia de 578 visitantes en este evento
nos permitió en estos días aprender, intercambiar, llegar a acuerdos
y cristalizar convenios, gracias por haber estado junto a nosotros
y haber enriquecido tanto este evento.
Estén seguros de que
haremos nuestro mejor esfuerzo para continuar elevando los niveles
de salud, de calidad de vida, de bienestar de nuestro pueblo y
de quienes nos visitan. Estamos en condiciones de hacerlo porque
contamos con la inteligencia de nuestros hombres de ciencia y
con la vergüenza de nuestros trabajadores.
Desearía, con mucha
modestia hacer un reconocimiento especial, a nuestro maestro en
todas estas acciones sociales y en particular de la salud de los
cubanos, quien siempre ha estado junto a su Sistema de Salud como
gestor y con su presencia física y moral, apoyando e indicando
en cada momento; a nuestro Comandante invencible, al compañero
Fidel.
Les deseo a todos muchos
éxitos en su trabajo a todos los delegados participantes en éste
Congreso; a nuestros visitantes les reitero que nunca se sientan
extranjeros en esta tierra que es también suya y permítanme terminar
con una cita de nuestro Héroe Nacional José Martí:
"Estamos
para vencer; a la mano se nos viene cuanto hemos deseado. Hemos
sido buenos - hemos amado mucho - no hemos odiado. Todo sucede
como pudiese desear que sucediese. No hay como consagrarse a su
país con desinterés, para ser dichoso. Por eso... ¡Estamos para
vencer!"
Muchas Gracias.
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