INTERVENCION DEL DR. CARLOS DOTRES MARTINEZ, MINISTRO
DE SALUD PUBLICA Y JEFE DE LA DELEGACION CUBANA A LA 49ª ASAMBLEA
MUNDIAL DE LA SALUD
Distinguido señor Presidente:
Distinguido señor Director General:
Distinguido señores delegados:
Mis sinceras felicitaciones al Dr.
ALBERTO MAZZA, Ministro de Salud de la República Argentina
por su elección como Presidente de la 49ª ASAMBLEA MUNDIAL DE
LA SALUD.
Deseo comunicarle nuestra decisión
de colaborar junto a usted para el desarrollo exitoso de esta
importante reunión.
Se nos ha solicitado centrar nuestra
intervención sobre el tema COMBATIR LAS ENFERMEDADES, PROMOVER
EL DESARROLLO, tomando como marco de referencia el INFORME
SOBRE SALUD DEL MUNDO 1996.
La situación de salud que se refleja
en el informe es realmente deprimente para un mundo que muestra
tantos adelantos tecnológicos pero que a las puertas de un nuevo
siglo tenga que enfrentar la cruda realidad que se muestra en
el item 5 y que relaciono a continuación:
n El paludismo afecta a hasta 500
millones de personas al año, provocando no menos de dos millones
de defunciones.
n Las infecciones agudas de las
vías respiratorias inferiores matan a al menos cuatro millones
de niños cada año. La tuberculosis, que también se propaga de
persona a persona, se cobra anualmente tres millones de víctimas.
n Las enfermedades diarréicas matan
a casi tres millones de niños pequeños cada año.
n El virus del SIDA, ya ha infectado
a 24 millones de los cuales al menos cuatro millones han muerto.
En 1995 se registraron más de 330 millones de casos de otras enfermedades
de transmisión sexual.
n La hepatitis viral 350 millones
de personas son portadores crónicos del virus de la hepatitis
B y otros 100 millones lo son del virus de la hepatitis C.
n Algunos tipos de cáncer son causados
por virus (entre ellos los de la hepatitis B y C y parásitos.
El 15% de todos los nuevos casos de cáncer podría evitarse previniendo
las enfermedades infecciosas. El cáncer se ha diagnosticado 10
millones de nuevos casos en 1995.
Me pregunto: ¿ En qué latitudes
y países ocurren los 17 millones de defunciones por enfermedades
infecciosas, los países del norte o del sur?
Muchos son los desafíos que debemos
enfrentar en este mundo y el mayor de ellos es el desafío del
desarrollo.
Las corrientes neoliberales han
aplicado recetas de ajustes que han hecho más difícil la vida
sobre todo por los que malviven en este mundo.
Las actuales tendencias hegemónicas
en los campos políticos y económicos, encuentran en el proceso
salud-enfermedad la expresión más negativa de sus consecuencias
y así lo refleja este informe.
Los nacidos bajo la sombra del subdesarrollo
arrastramos esta tara como si fuera una carga genética hasta los
últimos momentos de nuestras vidas, desde donde la perspectiva
de muchos signos ostensibles del desarrollo, sólo sirve para recordar
el retraso global que nos aqueja. No es la calidad de la vida
lo que corre peligro en las inmensas mayorías de los países en
desarrollo: es la vida misma.
El párrafo 10 refleja algo muy importante
y es que como consecuencia de las crisis económicas y sociales
que aún afectan a muchos países, se han desmoronado o todavía
no se han creado, en los casos extremos, los sistemas de salud
que deberían ofrecer protección contra la enfermedad.
Las desigualdades entre países ricos
y pobres, grupos de población al interior de cada país, entre
edades y sexos, se están acentuando. La mayor parte de
la población mundial atraviesa cada fase de su vida, desde la
infancia hasta la vejez, bajo un doble signo de pobreza y desigualdad
y una doble carga de sufrimiento y enfermedad
¿Cómo y de qué manera vamos a enfrentar
esta realidad sanitaria de hoy, si no se da solución a las causas
reales que generan la pobreza?
Señor Presidente, distinguidos colegas:
No es sólo con solidaridad que podemos
enfrentar este complejo problema, pues ella sólo representa la
adhesión circunstancial a la causa o empresa de otros y opino
que la salud de los pueblos es más que la adhesión circunstancial,
pues demanda hoy más que nunca de todos, del país y los países
sobre todo los desarrollados.
Es cierto que los países subdesarrollados
debemos esforzarnos por llevar hacia adelante nuestro desarrollo
pero en materia política, económica y social no podemos admitir
que se pretenda equiparar los deberes de los países subdesarrollados
con los desarrollados, pues con ello se pretende borrar la enorme
deuda social acumulada que forma parte de la demanda de nuestros
pueblos.
Si hablamos de equidad, solidaridad,
ética, salud, desarrollo, justicia social, para que estos conceptos
sean efectivos, se necesita establecer un flujo real de la
cooperación internacional de los países desarrollados a los subdesarrollados
que apoye las acciones de cada país y no la ahogue con sus condicionamientos.
Señores delegados:
La salud pública cubana entró
en el último decenio de este siglo con indiscutibles logros en
el estado de salud de la población, acumulando un importante potencial
de recursos y experiencias pero bajo una difícil situación económica
derivada de la desaparición de nuestros vínculos económicos con
la antigua URSS y campo socialista y del cruel y genocida bloqueo
económico y científico-técnico impuesto por mas de 30 años a nuestro
país, hoy recrudecido por la unipolaridad del mundo mediante la
Ley Torricelli y la Ley Helms-Burton que intenta además eregirse
como gendarme de la economía internacionl.
Estos elementos han condicionado
el reordenamiento y el reajuste de la economía cubana,
tanto en el contexto nacional como el internacional y a su vez,
han impactado sectores sensibles de nuestra sociedad entre
ellas la salud.
Baste señalar que la economía cubana
en los últimos cinco años logró superar el más dramático desafío
de su historia. Sabemos que hoy en el mundo, todo analista serio
no se pregunta si Cuba logrará sobrevivir y recuperarse, sino
qué tiempo podrá tomar esa recuperación.
La salud pública en la situación
actual se ha visto afectada en su clima laboral como en la disponibilidad
de recursos materiales y financieros, generando: problemas
de organización y gerencia, problemas de abastecimiento e infraestructura,
problemas de salud emergentes y remergentes y problemas de los
recursos humanos que laboran en el sector.
Las circunstancias excepcionales
en que el sistema nacional de salud ha tenido que desarrollarse
imponen a nuestro trabajo la voluntad política de siempre de Cuba
en la salud de su pueblo, la imprescindible audacia, inteligencia
y la convicción de que podemos ser capaces de prever, proyectar
y desarrollar aún más avanzados programas de acción.
Nuestro sistema de salud, uno de
los logros genuinos en el campo social de la Revolución cubana,
ha contado siempre con la admiración, el respeto y el apoyo de
muchas organizaciones y pueblos hermanos, los que sin lugar a
dudas coincidirán con nosotros, en que es necesario preservarlos
a toda costa, dado su ejemplo y trascendencia. En él se ven materializados
muchas de las estrategias anheladas.
Los cubanos luchamos firmemente
para enfrentar estos tiempos difíciles no sólo por nuestra voluntad
de resistir y vencer, sino también porque hemos creado en estos
años los factores propiciatorios del desarrollo que permiten asumir
en medio de dificultades, pero con optimismo, los desafíos del
presente, que en el caso de la Salud Pública, ha desarrollado
una potente organización con un alto nivel científico-técnico
y profesional, cuyos resultados son conocidos.
Las grandes inequidades inexistentes
en el mundo de hoy son la única y más importante justificación
de una reforma del sector salud. El triunfo de la Revolución cubana
marcó el inicio de la reforma en el sistema de salud, el cual
es un proceso de contínuo perfeccionamiento y que se puede ver
en diferentes ámbitos del sector salud. Ejemplos de reformas,
son los acaecidos en el proceso de desarrollo de la atención primaria
en Cuba, donde en 1963 se delimitó la primera área de salud y
se creó el primer policlínico integral. A mediados de la década
de los setenta, ocurre otro cambio con la creación del modelo
de medicina en la comunidad, que en 1984 se transforma en el Plan
del Médico y la Enfermera de la Familia, que constituye hoy la
base del sistema.
En consecuencia, se puede afirmar
que en Cuba la reforma sectorial mas que un hecho puntual aislado
ha sido un proceso permanente de cambio y perfeccionamiento, en
la salud pública cubana . Mantendremos el principio del
financiamiento totalmente público por el presupuesto estatal y
la gratuidad en la prestación de los servicios como garantía de
la cobertura y accesibilidad total.
Nuestra reforma está sustentada
en un sistema nacional de salud único, equitativo, con acceso
universal, gratuito y con financiamiento estatal.
En mi país, a pesar de la reducción
en un 35% del PIB en 1994 con relación a 1989, se mantuvieron
los gastos de salud con relación al PIB en un 7%, cuestión que
no sucedió así en el resto de las Américas.
El programa de reajuste económico
que se ha elaborado es de forma gradual, no cruenta y con la participación
de la población, por lo que no hemos tenido masas de desempleados
y se han subsidiado los que han quedado sin empleo, la economía
cubana que soporta la salud pública creció en 0,7% en 1994, en
2,5% en 1995 y crecerá en un 5% en este 1996.
El proceso de reforma cubano actual
se desarrolla con tres acciones básicas: la consolidación de
los logros alcanzados en la salud pública, las reformas
requeridas para potencializar lo anterior y la modernización
necesaria del sistema nacional de salud. .
Hay un nuevo momento en el Sistema
de Salud cubano en nuestras proyeccciones y en el ajuste del diseño,
basados claro está, en nuestras propias experiencias, en las del
mundo de hoy y en nuestra confianza enla doctrina del Socialismo
y la Revolución en Cuba que nos han conducido a nuestros logros
de hoy.
Hemos constituído los Consejos de
Salud en la nación, las provincias y los municipios, que bajo
la coordinación de la dirección de salud correspondiente y con
la participación de todas las organizaciones comunitarias y no
gubernamentales, hacen el análisis de la situación de salud en
cada nivel para realizar las acciones intersectoriales que demande
la solución de los problemas que afectan la salud de la población
de cada territorio. Asimismo desarrollamos la estrategia de las
comunidades por la salud o municipios por la salud, a través del
Consejo Popular por la salud.
También hemos incluído dentro del
estilo de trabajo, la constitución de quince equipos ad-hoc de
especialistas que están trabajando en estos momentos sobre iniciativas,
proyectos y revisiones de los aspectos fundamentales del trabajo
de nuestro Ministerio; principalmente en la línea de atención
primaria de salud, enfermería, calidad de la atención, atención
al hombre, gerencia y sobre medicamentos, entre otros.
Debo manifestar que en en este último
año de intenso trabajo, hemos obtenido resultados alentadores.
La situación de salud la estamos
abordando a través de cuatro líneas fundamentales.
En primer lugar: La salud materno-infantil:
En ella nuestros objetivos son mantener la tasa de mortalidad
infantil por debajo de 10 x 1,000 nacidos vivos (9,4 durante 1995);
reducir la mortalidad materna por debajo de 3 x 10,000 nacidos
vivos (3,3 durante 1995); mantener en los límites actuales los
indicadores relativos al índice de bajo peso al nacer (6,9% en
la actualidad) y las tasas de mortalidad pre-escolar y escolar
en 0,6 y 0,4 x 1,000 habitantes de la edad correspondiente y la
tasa en menores de 5 años que en 1995 fue de 12,4 x 1000 nacidos
vivos.
En esta área hemos priorizado la
lucha contra: la sepsis, la toxemia, el bajo peso y los accidentes,
así como mantener los servicios con la calidad requerida en las
salas de terapia perinatal e intensiva, manteniendo la calidad
de la atención prenatal, los hogares maternos, el parto institucional
y la calidad del seguimiento del recien nacido y el menor de un
año.
En segundo lugar: Las enfermedades
transmisibles, donde mantenemos una especial atención con
las Enfermedades de trasmisión digestiva, las de trasmisión sexual
y la Tuberculosis en mayores de 60 años. Mantenemos libre a nuestros
niños de 12 enfermedades prevenibles por vacunas, nos declaramos
libres de poliomielitis en 1994 y hace tres años no tenemos casos
de sarampión en el país y estamos en ocasión de esta 49
Asamblea solicitando la declaración de Cuba como territorio
libre de esta enfermedad.
Otra de nuestras líneas de trabajo
de hoy son precisamente las principales causas de moorbi-mortalidad
en Cuba, como en los países desarrollados, se trata de las
enfermedades crónicas no transmisibles : Tales como las cerebrovasculares,
infarto del miocardio, hipertensión arterial, diabetes, el asma
y el cáncer, entre otras, trabajamos en el control de sus factores
de riesgo, en su diagnóstico y tratamiento oportuno, así como
en la rehabilitación comunitaria. Este patrón se corresponde con
la estructura de la población cubana, cuyo promedio de vida es
de 75 años y con la mortalidad donde casi el 70% de las muertes
son producidas por siete enfermedades crónicas y daños a la salud,
donde tenemos el propósito de lograr importantes reducciones para
el próximo siglo.
Nos hemos propuesto mediante el
enfoque clínico, epidemiológico y social, abordar las enfermedades
no transmisibles y sus factores de riesgo, donde juega un importante
papel los estilos de vida sanos.
Un programa que surge con prioridad
es el del la atención al adulto mayor, ya que el incremento
de la esperanza de vida al nacer que hemos experimentado y la
disminución de la mortalidad, han determinado un aumento en el
porciento de personas de edad avanzada. Este grupo por su vulnerabilidad
lo hemos priorizado enfocando nuestras acciones hacia el riesgo
social, la nutrición del adulto mayor, las acciones contra las
enfermedades no transmisibles, sobre todo la osteoporosis, la
demencia senil, los accidentes vasculares encefálicos y los accidentes
y dentro de las enfermedades transmisibles, enfatizaremos en la
lucha contra la tuberculosis, las enfermedades diarréicas y respiratorias
agudas. Para este trabajo necesariamente estamos demandando el
cambio de los esquemas tradicionales, buscando que la atención
al adulto mayor sea en la propia comunidad. El cubano hoy vive
75 años, el cubano que tiene 60 años, vive 20 años más y el que
tiene 80 años, vive 7 años más.
Señoras y señores, nuestro diseño
y proyección estratégica en la salud cubana hoy se fundamenta
en Reorientar y fortalecer el sistema de salud hacia la atención
primaria en su pilar fundamental: el Médico y la Enfermera de
la Familia. Contamos con poco más de 27,000 Médicos de Familia,
lo que representa que cerca del 96% de la población cubana tiene
atención por este programa. En Cuba tenemos un médico por 194
habitantes y nuestro énfasis seguirá en el Sistema de Medicina
Familiar basados en la promoción de salud y en la prevención de
enfermedades.
Estamos tambien enfrascados en la
recuperación de la vitalidad de los hospitales, comenzando
por los aspectos de organización, gerencia, eficiencia, calidad
de la atención médica y nivel de satisfacción de la población.
Recuperando la vitalidad de los
hospitales estamos recuperando una serie de aspectos de organización
y calidad de la atención médica. Al mismo tiempo queremos hacer
énfasis en la recuperación de recursos materiales.
Hoy Cuba tiene 6 camas x 1000 habitantes
y en la medida que se vaya desarrollando la capacidad resolutiva
en el orden técnico del Médico y la Enfermera de la Familia, las
personas ingresarán menos en los hospitales, recibiendo cuidados
domiciliarios por parte de este equipo de salud. Ello nos permitirá
racionalizar el uso de las camas hospitalarias.
A pesar de las circunstancias económicas
provocadas por el bloqueo, no hemos abandonado los programas
para el desarrollo de las especialidades y tecnologías de punta
junto al avance científico-técnico . Cuba ha desarrollado
un grupo de programas de atención de primer nivel para garantizar
la salud de la población, como son: programas de lucha contra
el cáncer, de insuficiencia renal, de los cardiocentros, el diagnóstico
precoz de anomalías congénitas, programas neonatales. Estos programas
necesitan inversiones, así como organización, mucha inteligencia
y creatividad, además de continuar desarrollando la industria
médico farmacéutica cubana, la biotecnología en función de la
salud y los equipos médicos cubanos para el sistema de salud.
Cuba hoy tiene la capacidad de producir
el 87% de los medicamentos que consume.
Otros aspectos muy importantes del
trabajo de la salud, son: la atención estomatológica, que
demanda recursos monetarios considerables por su alta especialización
y costo de materiales de importación; los servicios de óptica,
donde también se hace necesario disponer de elevados recursos
económicos para la producción de armaduras y cristales; así como
el mantenimiento de los hogares de ancianos, impedidos físicos
y hospitales psiquiátricos y por último, el transporte
sanitario o ambulancias que requiere el sistema.Estos aspectos
los hacemos a pesar de las restricciones económicas que nos imponen
las condiones actuales.
La salud pública cubana y las estrategias
que estamos implementando, constituyen una nueva etapa en nuestro
desarrollo.
En estos momentos desarrollamos
el Análisis del Sector Salud de Cuba por el Grupo Nacional
con el acompañamiento de la Organización Panamericana de la Salud
el cual contribuirá a:
- Apoyar las estrategias del
Ministerio de Salud Pública en las acciones internas que serán
necesarias acometer para la solución de los problemas evidenciados
mediante la movilización de los recursos nacionales.
- La cooperación externa
en el sector tanto en el sentido de movilizar los recursos
que se necesitan así como ofertar las potencialidades existentes
en el sistema nacional de salud a otros países.
En noviembre del pasado año, realizamos
la reunión interagencial, donde presentamos el Análisis del
Sector Salud en Cuba - Informe de Avance, lográndose la disposición
de las agencias de Naciones Unidas para acompañar este proceso
y el pasado mes de abril llevamos a cabo el Seminario de Consulta
y Consenso con las Agencias y Países en Apoyo al Sector Salud
en Cuba, con los objetivos de:
- Presentar y validar el Análisis
Sectorial y el Resumen Ejecutivo con las agencias de Naciones
Unidas y de cooperación, así como con los donantes potenciales.
- Discutir la matriz de problemas
estratégicos y acciones derivadas del análisis a fin de sentar
las bases para la elaboración del plan maestro de inversiones.
- Promover la incorporación, a partir
del seminario, de agencias y países para acompañar la elaboración
de los perfiles de proyectos prioritarios que se presentarán en
la Reunión de Donantes, la que se realizará a principios del
próximo año .
Es así como estamos enfrentando
estos tiempos difíciles en los que debemos reconocer y agradecer
el apoyo solidario de pueblos, gobiernos, organizaciones y personas.
Cuba, un pequeño país que en los
últimos 25 años ha prestado cooperación técnica a 61 países con
casi 25,000 médicos, enfermeras y otros trabajadores de la salud,
reitera su disposición de seguir contribuyendo a esta noble tarea
y se une hoy en esta Asamblea al éxito general que deseamos y
al de todos mis colegas ministros en tan difícil situación de
mantener la óptima salud para nuestros pueblos.
Muchas gracias.