Fin de la cita. Esta, queridos amigos, era la triste realidad de la Salud Pública Cubana antes de la Revolución, donde existía una Escuela de Medicina, 6 mil médicos mal distribuidos y dedicados fundamentalmente al ejercicio privado, incultura, analfabetismo que no haría posible captar mensajes de salud, menos de 60 años de expectativa de vida, un cuadro sanitario caracterizado por tétanos, difteria, sarampión, tos ferina, poliomielitis, tuberculosis y muchas otras enfermedades que azotaban a nuestro pueblo, cuyos niños morían de gastroenteritis y enfermedades respiratorias como las primeras causas de muerte. Una tasa de mortalidad infantil mayor de 60 x 1000 nacidos vivos e insalubridad total. El triunfo de la Revolución Cubana, en enero de 1959, pone fin a esos duros años en la salud del pueblo y como profundo proceso político social y por una clara voluntad, se traza ya el desarrollo del Sistema Nacional de Salud; no sin dificultades tuvimos que enfrentar, la emigración del 50% de los médicos hacia los Estados Unidos, por lo que nos quedamos sólo con 3,000 médicos, así como, entre otras cosas la carencia de bachilleres para proceder a la formación de los médicos necesarios y los otros profesionales, es entonces donde se destaca un salto cuanti y cualitativo del Sistema de Educación Cubano y comenzamos a acelerar la formación de profesionales de la salud de tal forma que se han materializado hasta nuestros días la formación de 3,000 médicos entonces a 60,000 médicos hoy y de una Escuela de Medicina entonces, a 21 hoy en todo el país, con una política de formación descentralizada de médicos, así como de miles de enfermeras, técnicos, y estomatólogos. Paulatinamente se fueron extendiendo las instituciones de salud por todo el país, hoy contamos, además de las 21 Facultades de Medicina con 281 hospitales distribuidos armónicamente, al igual que 442 policlínicos, 190 hogares de ancianos, 168 clínicas estomatológicas, 11 Institutos de Investigación y casi 20,000 consultorios de médicos de familia cuyo plan garantiza que cada cubano cuenta a pocos metros de su vivienda con un médico y enfermera, quienes son el primer contacto con el Sistema de Salud y quienes a través de un plan de prevención y promoción, unido a la atención médica cubren ya el 97,6% de los 11 millones de cubanos. Junto al desarrollo del Programa del Médico y Enfermera de la familia que transitó por diversas formas de atención primaria, se fue desarrollando la red hospitalaria del país y progresivamente se fueron abriendo servicios médicos especializados en cada provincia y la tecnología médica de avanzada en programas de terapias intensivas perinatales, pediátricas y de adultos, programas de cáncer, de trasplantes de órganos, de detección del malformaciones congénitas, entre otros muchos fueron poniéndose cada vez al alcance de todos los cubanos. Cada Facultad de Medicina constituye un fuerte núcleo de Atención Médica e Investigación científica, además de Centros de Docencia Médica en todas las provincias del País, donde la presencia de la información, la computación y la comunicación han jugado un papel decisivo. Siempre en todo este proceso esta la estructura tecnológica médica que ha venido acompañando el desarrollo de la industria cubana de equipos médicos, la que suministra a nuestro Sistema un gran número de los equipos que necesitamos. Además debo destacar el desarrollo de la Industria Médico Farmacéutica cubana y la Biotecnología en función de la salud, lo que nos ha permitido cubrir con nuestra propia industria el 80% de las necesidades de medicamentos para nuestro pueblo, así como la producción de anticuerpos monoclonales, medios de diagnóstico y vacunas para prevenir enfermedades fatales como la meningitis meningocóccica tipo B y C, la hepatitis B y la leptospirosis entre otras.
La creación de centros altamente especializados, con un alto grado de automatización e informatización en su gestión, para el tratamiento de enfermedades en ocasiones con técnicas únicas en el mundo, han sido una línea de desarrollo importante en la investigación médica cubana, donde por mencionar sólo algunos, se destacan el Centro de Restauración Neurológica, el Centro Iberoamericano de la tercera edad, el Centro de Retinosis Pigmentaria el de tratamiento de Vitiligo, Psoriasis y Alopecía con técnicas y medicamentos nacionales que hoy se aplican en muchas otras partes del mundo.
El quinquenio del 90 al 95, fue uno de los tiempos más duros para nuestro país, donde el impacto económico sin dudas también está presente en la salud pública; sin embargo, donde todo el mundo subdesarrollado ha ido fracasando progresivamente y sus sistemas de salud, han tenido que aplicar técnicas equivocadas de políticas neoliberales a la salud, de privatizar la salud, de alejar incluso, porque no ha sido más que eso lo que se ha hecho, alejar incluso, las posibilidades de acceso a la salud a las mayorías más pobres; nosotros hemos mantenido nuestros logros, no obstante, ese impacto económico nos afectó de manera importante. Por otra parte, en el quinquenio del 95 al 2000, en este quinquenio, el país viene rescatando, viene recuperándose progresivamente del impacto económico y donde hemos podido ir organizando, rediseñando nuestra proyección estratégica siempre basada en el principio de mantener el sistema de salud cubano como un sistema del derecho absoluto, no solamente escrito en la Constitución, sino, sin duda alguna, como un hecho práctico y real en esta etapa de recuperación progresiva económica y teniendo en cuenta que el sistema de salud es subvencionado por la macroeconomía del país. En la etapa actual por duros que han sido las condiciones, mantenemos la conquista de la salud, no se ha cerrado un hospital ni un centro de salud, no hemos cerrado las universidades y se han continuado graduando un promedio de 3,500 médicos por año así como miles de otros técnicos, enfermeras y enfermeros y nuestras escuelas no han sido fábricas de desempleados. Cada trabajador de la salud tiene garantizado el trabajo en nuestras unidades. Tenemos muy claras nuestras estrategias y programas para garantizar la salud y la calidad de vida del pueblo en condiciones de un criminal bloqueo recrudecido. Continuamos priorizando y perfeccionando el Sistema del Médico y Enfermera de la Familia, la vitalidad hospitalaria, el Sistema Integrado de Urgencia Médica, la tecnología médica de punta, el programa de medicamentos al que hemos incluido la homeopatía y la medicina natural y tradicional con un énfasis científico, trabajamos duro en todos los aspectos de la salud y en programas donde nos hemos propuesto, mejorar cada vez los indicadores de salud del pueblo. Un ejemplo de ello es el desarrollo permanente del programa materno-infantil en Cuba, Programa al que se le ofrece una atención esmerada, mejorando cada vez los indicadores de Mortalidad Infantil de mas de 60 fallecidos por mil nacidos vivos antes de 1959, como habíamos comentado a 7,9 en el pasado año 1996, el más bajo de la historia de Cuba, de América Latina y en general del mundo subdesarrollado e incluso de algunos países desarrollados; quiero decirles que es 16 por 1,000 nacidos vivos la mortalidad infantil de Washington, Capital de Estados Unidos y es 7.9 la de Ciudad de la Habana, capital de la República de Cuba - aún bloqueados, tenemos en nuestra capital, mejor indicador que los bloqueadores. La Mortalidad Materna, que antes de la Revolución presentaba un indicador estimado por encima de 12,5 por 10,000, hoy presenta una tasa de 2,4 Compañeras y Compañeros todos. Estamos hablando de logros y retos futuros en una Cuba bloqueada que ha construido y ha compartido un Sistema de Salud por una férrea voluntad política y que se ha constituido en una conquista irrenunciable que defendemos como a nuestra dignidad e independencia porque a ellas está ligada, en un constante proceso de reformas para perfeccionar su trabajo, donde nuestros amigos colaboran en este empeño. Es necesario recordar que el proceso de reforma del sector se desarrolla con tres acciones básicas y un enfoque dialéctico de más revolución y socialismo: Todo ello en el marco de las estrategias trazadas y bajo los principios de la descentralización, la intersectorialidad y la participación comunitaria, es por ello que participamos activamente en el fortalecimiento y mejora de las redes existentes de tecnologías de información sanitaria y de sistemas de vigilancia, pues no nos cabe duda que el rápido desarrollo de tecnologías de información, computación y telemática contribuye a robustecer la capacidad institucional para evaluar y sentar las bases racionales en las tecnologías de atención en salud. De esta forma hemos considerado desarrollar en el Sistema Nacional de Salud una política única con un modelo integral de informatización a los diferentes niveles del mismo, así como de acceso a la información como proceso que apoye y potencie decisivamente la asistencia médica, la docencia, la investigación, la higiene y la epidemiología, la industria médico farmacéutica, la economía y administración de salud, que se extienda de forma integral a todas las instituciones del país para alcanzar un Sistema Integrado de Gestión que será herramienta básica en la materialización de las estrategias y programas de Salud. Por lo que debemos profundizar en tres líneas fundamentales: Compañeras y compañeros: Esta lucha nos ha permitido situarnos hoy dentro de los países de vanguardia en los indicadores de salud, Amigos y amigas: La influencia del proceso de la Revolución Cubana en estos conceptos que ustedes discutirán en este evento, será el marco propicio para identificar nuevas vías de desarrollo en estos interesantes temas donde la salud ganará y saldrá robustecida con nuevos métodos y técnicas que le permitan el desarrollo y alcance necesarios que nos impone la nueva era de la Cibernética, lo cual sin dudas es el principal reto en el futuro. Muchas gracias,
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