Música en casa
......"No busco el éxito en el público mediante puntos de vistas extrartísticos".
Propongo que reaccionen frente a la calidad o falta de calidad artística
y no frente a motivos que tranquilicen o intranquilicen su esfera vital.
No respondo a sus deseos, fantasías y ensoñaciones, ni trato de apaciguar
su angustia e intensificar su sentimiento de seguridad. La complejidad
de mi obra se expresa no sólo en la multiplicidad de sus vivencias,
sino también en el hecho de que se encuentra en el punto de intercepción
de toda una serie de diversas motivaciones. No sólo tengo la libertad
psicológica de escoger distintas posibilidades dentro de la causalidad
social, sino que creo también nuevas posibilidades que no están de ninguna
manera predeterminadas. Yo invento nuevas formas de expresión, no las
encuentro ya conclusas a mi disposición.
Los Rastas explican -a través de mí- los procesos naturales y sociales,
pero sobre todo, sus propias opiniones y valoraciones, de acuerdo con
sus intereses materiales, sus consideraciones de prestigios y los demás
fines sociales. Mi obra trata de brindar una auténtica imagen visual
de la sociedad y los Rastas en ella y no traslado al plano de la imagen
vivencias esencialmente no-ópticas. No ahorro, ni ahorro al público
el esfuerzo espiritual que va unido siempre a la reducción de la realidad
a un denominador óptico y no despierto en la gente, por el camino más
fácil, el sentimiento de la autosatisfacción y como compensación a mi
relación auténtica, directa y personal con la realidad, pinto cuadros
que no hacen una ostentación a una "fidelidad a la naturaleza" pegajosa,
arrogante y minuciosa. No trato de desconcertar sino de convencer. Subrayo
en mi arte la cotradicción, el doble sentido y la unidad inseparable
de lo real y lo soñado, etc; pero también me revelo contra estas convenciones
para dar luz así a una obra más espontánea desde el punto de vista del
sentimiento y con menos presuposiciones intelectuales. Como artista
tengo mi propio diccionario y utilizo mis propios esquemas cuando trato
de representar objetos como, por ejemplo, una mano u ojos. Si mi arte
produce una ilusión, se debe sobre todo, a que busco la propensión del
espectador a someterse a mis convenciones y a considerarlas como regla
de juego de validez indudable. Concluyo o dejo la conclusión a juicio
del espectador, de manera democrática y libre, humana y eficaz, directa
y sincera, válida y positiva, justo a la manera RASTAFARI.
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Ariel Díaz García
La Habana, 2000
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