Desde
el Tiempo
El pensamiento artístico
y la experimentación formal tienen diversos pero confluyentes
perfiles. La conciencia también los compendia sean estos prácticos,
teóricos o estéticos.
Resulta imposible
entonces, deslindar las motivaciones creadoras por una senda única,
el carácter ancilar del arte impone a ultranza esa ineludible
invitación al convite.
El arte como
entidad totalizadora y la plástica dígito de esa sumatoria,
confirma en su cronología la presencia básica de ese cortejo.
Si agregamos a esto la voluntad de conformar en una muestra pictórica
plural la historia personal de un tiempo a la altura de los ojos, donde
cada pieza se engarza en un mecanismo ascendente, aunque en apariencia
discontinuo, estamos en presencia del asentamiento de un pulso demostrativo
de confluencias necesarias, resumen y prueba conclusiva del telón
de fondo donde el mundo refleja su historia artística.
Tenso o tenue
el espíritu curte con tacto generoso el boceto y deriva que brota
de la imaginación, junco silvestre nacido en la dualidad siempreviva
de los artistas, alarido y música, hasta hacer que el discurso
devenga en poseción documental del espectador.
Caminando
en la relación dialéctica de expresar y expresarse Kamyl
Bullaudy Rodríguez prefiere del calendario el instinto filosófico
y binario, antes de traducir sin sed el cotidiano ,hábito de
vivir en un capítulo permanente.
Mostrar en
un salón el vértice principal de invasiones y querencias
ideales, es componerse, más que desnudar la poesía en
pretendida acción de arcoiris, es tocar con otra sintaxis el
costado herido de los vivos sin paralizar la luz en una paloma que no
fue, es abrir el alma, defender el adagio sin olvidar que bajamos del
perdón y los temores vistiendo un color sencillo síntesis
de la vida y la añoranza.
Las arcas
de la evocación son una presencia, que aguarda una orden para
abrirse a la inspiración, a la intensidad que delimita los componentes
esenciales, forma, color,técnica, composición y sobre
todo contenido significante, mentalidad artística y fuerza interior,
asociadas todas definitivamente al clima raigal donde reinan, la obra
en si.